sábado, 9 de julio de 2016

La generosidad de Enrique Bunbury



“Sabedor de la capacidad de penetración de sus redes, las emplea con inteligencia y amplitud de miras, apoyando a otros compañeros y a la escena musical de la que él mismo forma parte como cabeza destacada”
Juan Puchades reflexiona acerca del uso de las redes sociales que hace Bunbury, que se aleja del modelo egocentrista para recomendar y apoyar a muchos compañeros de la escena española y latina. Un lado “humano” que ya nos adelantaba ayer Shuarma, en su texto “Gracias, Enrique”.
Texto: JUAN PUCHADES.
Hay gestos que, por innecesarios, aunque puedan parecer pequeños, engrandecen a quien los lleva a cabo y exponen de modo bastante claro su generosidad. De un tiempo a esta parte, Enrique Bunbury, melómano convencido, siempre atento a la actualidad musical, tiene a bien dejar caer cada tanto en sus redes sociales breves recomendaciones de discos o músicas de otros compañeros. Pero, como sabe que los músicos anglosajones no necesitan que venga un tipo de Zaragoza a echarles una mano en la promoción, que ellos solitos se apañan y además cuentan con un ejército de abnegados predicadores repartidos entre nosotros, lo que hace es fijar su atención en compañeros que, como él, orbitan en el ámbito latino, prestando especial atención a la música que se factura desde España. Porque, aunque Bunbury viva en Los Ángeles desde hace unos años, sigue de cerca lo que se cuece en este terruño al que él gusta llamar Ex-Pain.
Así, un día te llevas la sorpresa de ver que recomienda el nuevo disco de la chilena afincada en Valencia Soledad Vélez, otro se descuelga comentando el estreno de Hinds (las madrileñas que andan conquistando mercados anglosajones y a las que desde aquí se mira con desconfianza) o el del ecuatoriano Nicola Cruz (“Prender el alma”, se titula el álbum, todo un descubrimiento por el que hay que darle gracias a Bunbury). O puede hablar del segundo elepé de los granadinos Tepàt, el nuevo maxi del rapero de su tierra Kase.O, un trabajo de los mexicanos (de Monterrey) Mississippi Queens o, incluso, echarle un cable a sus “queridísimos” Ariel Rot y Coque Malla ante un concierto de ambos en México DF. También puede mostrar su sensibilidad al comentar un día, sin más ni más, ‘La casa de mis padres’, la perla con la que se cierra “Me mata si me necesitas”, el trabajo más reciente de Quique González, del que dijo, y reproduzco el texto íntegro: “Meses lleva sonando en mi equipo y no solo no cansa, sino que, cada vez que vuelve a sonar, crece todavía más. Esta es la mejor canción que se ha escrito en nuestro idioma en lo que llevamos de 2016. Y añadiría, sin miedo a equivocarme: dudo que se publique una que me guste más y me parezca mejor escrita, en lo que resta, que todavía es bastante. Obviamente, según mi criterio y gusto. Si les parece una exageración, ya me disculparán la pasión y alegría que me produce que un queridísimo compañero nos regale un diamante tan pulido. Escuchen y quítense el sombrero”. Bonito, ¿eh?
Vale, cualquiera de nosotros recomendamos música en redes sociales, pero en el caso de Bunbury el asunto adquiere tintes especiales. Primero porque, como decíamos arriba, no hay necesidad, y, además, no es la norma en su gremio. Segundo, porque su influencia en públicos de ambos lados del Atlántico es incuestionable: solo su Facebook suma más de cuatro millones trescientos mil seguidores, que no es broma. Y tercero, porque, por contraste con muchos de sus colegas (hay notables excepciones, por supuesto), en lugar de proteger a sus seguidores de “influencias externas” (no sea que pierdas alguno por el camino, o te ponga los “cuernos” con otro músico), sabedor de la capacidad de penetración de sus redes, las emplea con inteligencia y amplitud de miras, apoyando a otros compañeros y a la escena musical de la que él mismo forma parte como cabeza destacada.
Lo suyo sorprende porque la norma es que las redes sociales de los músicos sean un canto al “yoísmo” y un mero lugar de promoción de uno mismo (que debe serlo, por supuesto, y las de Bunbury también lo son, faltaría más), como mucho abiertas a los trabajos paralelos de los integrantes de tu banda, poco más. Que el “muro” social debe ser impenetrable parece la norma (insisto en que hay excepciones, y son muchos los que no dudan en interactuar con compañeros, sobre todo con los más próximos), y cuesta imaginar a algunos comentando espontáneamente un disco que han escuchado de alguien con quien nos les une nada y a quien consideran un “rival” (más fácil, y frecuente, es recomendar un disco “anglo”, que así no hay discusiones). Porque hay egos musicales, sobre todo el de quienes entienden la música como una competición y llevan sus carreras como si estuvieran en la guerra, que piensan que de su piel para afuera todos son enemigos a los que batir. Y al enemigo, ya se sabe, ni agua. ¡Viva el arte!, podrían proclamar cínicamente para, a continuación, añadir: ¡pero defendamos la posición y acabemos con el contrario!
Se asegura que las redes son un buen reflejo de nuestra personalidad. Y si eso es así, la que muestran el grueso de nuestros músicos es de una insolidaridad tan grande como esa gigantesca vanidad que palpita en su interior: no hay nada más aburrido que darse un paseo por algunos perfiles y comprobarlo: yo, yo, yo, yo, mi banda, yo, yo, yo, yo, mi amigo, yo, yo, yo, aquí dejo un enlace donde hablan de mí, yo, yo, yo, mi banda, yo, yo, yo, yo… Y si es el caso, cuando se tercia, para ilustrarnos sobre su (falsa) capacidad de convocatoria, alguna foto al finalizar un concierto gratuito (para los asistentes, que el artista cobra por él, y dinero público) durante alguna fiesta patronal. Frente a ese modelo tan anodino y cerril, las “prescripciones” musicales de Bunbury en forma de pequeñas píldoras son una refrescante sorpresa con las que agrada tropezarse, y que incluso invitan a regresar de vez en cuando a su perfil por si nos hemos perdido alguna. Con ellas, Enrique Bunbury, que entiende que estos son tiempos de compartir y que siempre hace gala del máximo respeto por sus colegas de oficio, demuestra su bonhomía y generosidad. Se agradece, caballero. Lo seguimos en las redes, que se lo ha ganado.

viernes, 8 de julio de 2016

Shuarma: Gracias, Enrique



“Detrás de ese león salvaje y peligroso hay un ser extremadamente sensible y empático, capaz de dar valor a las cosas pequeñas”

Empujando esta semana especial dedicada a Bunbury, Shuarma escribe para Efe Eme un texto sobre cómo nació y cristalizó la amistad entre ambos, que se mantiene casi veinte años después. El Enrique humano y el Enrique artista.

Texto: SHUARMA.
Foto: JOSE GIRL.

Conocí a Enrique en 1999, en Zaragoza, su ciudad.

Elefantes fuimos a tocar a una pequeña sala de allí (la Morrissey) para presentar nuestro segundo disco “El hombre pez”. Nunca habíamos tocado en Zaragoza, bueno, nunca habíamos tocado fuera de Catalunya.

En la sala no había más de 10 personas, y entre ellas estaba Enrique. No nos dimos cuenta de que estaba allí hasta el final del concierto que vino a saludar y a decirnos que le había encantado la actuación. Fuimos todos a tomar algo y acabamos la noche en la Estación del Silencio a altas horas de la madrugada.

La conexión fue instantánea… la pasión por la música nos unió desde el primer momento. Al cabo de unos meses fui a pasar unos días a su casa, y allí es donde nació una amistad más profunda, la que a día de hoy nos mantiene unidos y cerca a pesar de la distancia.

Comenzó a grabar su disco “Pequeño” y me invitó a la grabación y a colaborar con él, como hizo con otros amigos músicos.

Creía en Elefantes y propuso buscarnos un sello discográfico, producirnos y salir con él de gira. Nos llevó por toda España, EEUU y México. Grabamos el disco “Azul” y las cosas cambiaron para nosotros.

Siempre tendremos palabras de agradecimiento hacia Enrique y ojalá un día podamos hacer con otros lo que hizo él con nosotros.

La amistad creció y compartimos escenario varias veces, incluso hicimos un nuevo proyecto juntos llamado Bushido (junto a Carlos Ann y Morti). Proyecto que nos llevó a alejarnos (mucho) durante unos 5 años.



Con la vuelta de Héroes del Silencio recibí una llamada suya invitándome al show. Allí volvimos a encontrarnos y con una cena en Gerona volvimos a sellar nuestra amistad.

Creo que todo esto define una parte importante de Enrique… Cuando cree en algo va hasta el final y cuando quiere a alguien lo quiere hasta el final. Más acertado o más equivocado, cree a muerte en lo que hace y lo lleva hasta las últimas consecuencias. Eso me parece admirable.

Vive para la música y para hacer llegar la música a los demás, no solo la suya. Vive la vida a través de ella. Es un buscador insaciable, ya sea en una pequeña sala de su antigua ciudad o en el teatro mas lujoso de L.A. Siempre que le veo me suelta cuatro o cinco nombres de grupos que no conozco…no sé cómo lo hace, pero lo conoce todo.

Y, sobre todo, siempre esta pensando en su nuevo proyecto, sea el que sea… nunca para. Creo que, en lo profesional, su mayor ilusión es escribir canciones e ir subiendo poco a poco y escalón a escalón el trabajo del artesano que talla canciones.

Tengo la fortuna de conocer al Enrique superestrella que sube a los escenarios y también al que te prepara un pescado al horno en su casa y, aunque alguno crea lo contrario, no son tan distintos.

Detrás de ese león salvaje y peligroso hay un ser extremadamente sensible y empático, capaz de dar valor a las cosas pequeñas.

Hay cosas con las que me identifico con él y otras en las que no tanto, pero siempre es un ejemplo para mí y su opinión es importante. Y muy por encima de eso está nuestra amistad, que se ha ido construyendo con los años a base de respeto y admiración.

Esperemos a ver cuál es su próxima sorpresa…

Festival PortAmérica 2016



Molotov y Enrique Bunbury encabezan las dos jornadas de la nueva edición del festival pontevedrés
Género: Pop-Rock
Festival: Festival PortAmérica 2016
Fecha: Desde 15 de julio de 2016 hasta 16 de julio de 2016
Dónde: Parque Industrial Porto Do Molle
Dirección: Autovía de Valmiñor
Venta anticipada: Ticketea.com, Ataquilla.com (entradas.ataquilla.com, 902 504 500, oficinas ABANCA)
Precio venta anticipada: Abono: 46 euros. Abono + camping: 66 euros. Entrada de día: 26 euros.

Molotov, Enrique Bunbury, Amaral, Love of Lesbian, FM Belfast, Izal, The Undertones y León Benavente son algunos de los artistas que actuarán en el Festival PortAmérica 2016. Con la música como conexión entre culturas, este evento combina tres elementos únicos: cultura, ocio e innovación. 

En esta edición, la cita gallega contará con 20 chefs y 8 estrellas Michelin en su ShowRocking. Talisco, Nortec Collective presents Bostich and Fussible, Pony Bravo, Myles Sanko, Furious Monkey House y Amaro Ferreiro serán otros de los invitados que actuarán en el Parque Industrial Porto Do Molle de Nigrán. Más información: www.portamerica.es

10 obviedades que no te puedes perder en Cruïlla Festival 2016



Antes de descubrir qué tesoros escondidos aguarda la programación de Cruïlla Festival, que llega esta semana a Barcelona (días 8, 9 y 10 en Parc del Fòrum), hacemos un repaso a sus propuestas más obvias, esas que hay que ver sí o sí, y encontramos de todo, desde blues-rock de raíces hasta ritmos latinos electrónicos pasando por rock y electrónica de baile.

Damien Rice
Al contrario que los discos de otros artistas, el último de Damien Rice, ‘My Favorite Faded Fantasy‘, todavía no se ha hecho viejo. Salió en 2014 pero lo hizo ocho años después del anterior, por lo que su autor sigue exprimiéndolo por festivales de todo el mundo. Sonará en Cruïlla el viernes.

Robert Plant
El ex vocalista de Led Zeppelin, ocupado últimamente con su cameo en la próxima temporada de ‘Twin Peaks’, actuará en Barcelona para presentar, por primera vez en España, ‘Lullaby and the Ceaseless Roar’, su octavo disco en solitario y el primero con su banda de apoyo, los Sensational Space Shifters. Cruïlla lo acogerá el sábado.

Alabama Shakes
Con varios premios Grammy a sus espaldas, Alabama Shakes es uno de los grupos más famosos en Estados Unidos en estos momentos, especialmente gracias a su segundo disco, ‘Sound & Colour‘, que fue número 1 en Billboard, y a canciones como ‘Don’t Wanna Fight’ o ‘Future People’. Están programados para el sábado.

Bomba Estéreo
El grupo colombiano se consolidaba el año pasado gracias a su último disco, ‘Amanecer‘, que gustaba al mismísimo Will Smith hasta el punto de que el actor terminaba cantando en uno de sus singles y apareciendo en su vídeo. El festival latino que monta el grupo en sus conciertos promete una de las mayores concurrencias del festival.

Skunk Anansie
El grupo de Skin representa uno de los iconos fundamentales del rock de los 90 y títulos como ‘Intellectualise My Blackness’ o ‘Yes It’s Fucking Political’ parecen hoy más relevantes que nunca. La banda se separó en 2001, regresó ocho años después y continúa en activo. Su nuevo disco, ‘Anarchytechture’, salió en enero y el grupo lo desgranará en Cruïlla el sábado.

Bunbury
El músico zaragozano sigue de gira presentando su último disco en directo, ‘MTV Unplugged: El libro de las mutaciones’, que contiene colaboraciones de Carla Morrison, Robi Draco Rosa, Vetusta Morla, León Larregui y Pepe Aguilar, además de cinco reinterpretaciones de Héroes del Silencio. Lo verás el viernes. Por cierto, los Vetusta tocan justo después… ¿se animarán antes a cantar con Bunbury?

Crystal Fighters
El grupo británico es tan famoso que ya ha tocado en Sant Jordi Club de Barcelona o en Barclaycard Center de Madrid. De hecho, le ocupa actualmente una ambiciosa gira mundial que le devuelve a la ciudad Condal de la mano de Cruïlla, donde la banda presentará su esperadísimo tercer disco, el que ha de consolidar su marca tras el pelotazo de ‘Cave Rave‘.

Rudimental
Grupo festivalero donde los haya, Rudimental no sacaron el año pasado un disco tan bueno como el primero, pero faltan dedos para contar los rompepistas con los que cuenta el colectivo inglés en su repertorio, por lo que apostamos que el suyo será uno de los conciertos destacados del festival. Actúa el viernes.

Cat Power
Y el viernes actúa también en Cruïlla una persona que no tiene absolutamente nada que ver con Rudimental, Cat Power. No presenta disco que sepamos, pero la luz que irradió su anterior largo, precisamente titulado ‘Sun‘, sigue brillando con fuerza cuatro años después de su lanzamiento.

James
La de Cruïlla es la única fecha en España que James ha escogido para presentar por estos lares su último trabajo, ‘Girl at the End of the World’. Un privilegio, pues, tenerlos en Barcelona, no solo tocando este disco, sino también la variedad de grandes canciones que pueblan su repertorio, entre las que recordamos ‘Sit Down’, ‘Sometimes’ o ‘Laid’.

Enrique Bunbury: El hoy y el siempre del artista



En una visual le vemos en el hoy de su performance en los Estudios Churubusco del DF; en la otra podemos verle en el siempre de toda una vida viajando por el sonido. Ahora es el nuevo sencillo extraído del Bunbury MTV Unplugged: El Libro de las Mutaciones y en su difusión cuenta con dos videoclips; en uno tenemos la interpretación de Bunbury y en el otro se nos presenta un fotoclip elaborado por Juan Carlos Espada Aragón, donde se hace inventario de todas las etapas del cantante.

Ahora se grabó originalmente para El Tiempo De Las Cerezas (2006), disco doble creado junto a Nacho Vegas y que fue heredero directo del proyecto Bushido. Con Shuarma y Morti fuera de la segunda entrega de Bushido, y con Carlos Ann desmotivado/desmarcado durante la pre-producción, Bunbury y Vegas decidieron sacar adelante un trabajo que valía cada segundo en el estudio por la innegable calidad de sus composiciones. Ahora tuvo el honor de abrir el recital desenchufado, lo cual deja claro la valoración que su autor tiene de una canción que es una joya oscura, de ésas que calan hasta la médula sin hacer mucho ruido.

jueves, 7 de julio de 2016

Bunbury en directo: Diez momentos grabados a fuego.



“En el Palacio de los Deportes, la versión de ‘Los inmortales’ creció y creció, como una iglesia gótica edificada por la mano invisible del hacedor”

Juanjo Ordás realiza un recorrido mental por las giras de Bunbury para detenerse en diez de las canciones que más le han impactado en vivo. Un recorrido muy personal que arranca en 1998 y se extiende hasta 2014.

Foto: JOSE GIRL.

‘La fatiga’
12 de septiembre de 1998
Parque de la Arganzuela, Madrid

El show estaba ya en su recta final cuando Bunbury y su banda tocaron ‘La fatiga’. Era el último concierto de la gira de “Radical sonora” (1997) y esa fue la primera vez que escuché la canción. En su momento recibí aquel disco con cierto escepticismo, razón por lo que tardé en ir a un directo y por la que mi conocimiento sobre las caras B de los singles era nula. Así que, cuando me subí al último tren, ya me sabía “Radical sonora” de principio a fin, pero no tenía la menor idea del buen material que se había lanzado como complemento de cada sencillo. Quizá por eso ‘La fatiga’ me impactó tanto, porque no la vi venir. Aquel trabajo podría haber sido un disco de rock industrial firmado por Héroes del Silencio y ‘La fatiga’ podía haber sido una canción de la banda, pero aportaba un sentido dramático distinto y novedoso, una sensación de vértigo existencial. El concierto ya me estaba pareciendo sensacional, incluyendo atrevidísimas relecturas de Héroes del Silencio (sus versiones de ‘La carta’ y ‘En brazos de la fiebre’ me siguen pareciendo mejores que las originales), pero ‘La fatiga’ fue el K.O. absoluto. Después saldría Eva Amaral para cantar a dúo ‘Crawfish’ y la gente perdería la cabeza con ‘El jinete’ como tema de clausura.

‘Salomé’
27 de noviembre de 1999
La Riviera, Madrid

“Pequeño” (1999) creció poco a poco hasta convertirse en el clásico de la música popular que es hoy, por lo que cuando Enrique arrancó su gira probablemente no sabía qué se iba a encontrar. Madrid le recibió con los brazos abiertos y la sala La Riviera registró una muy buena entrada (si no fue sold out, poco debió faltar). El disco sonó casi entero, dio un salto digno de elogio hacia un sonido de raíces mediterráneas en el que el rock and roll quedaba relegado a ser un ingrediente más, algo casi prescindible. Sin embargo, aquella noche de invierno fue ‘Salomé’ la que hizo tambalearse las paredes de la sala. Era una ‘Salomé’ mejor que la de “Radical sonora”, con Ramón Gacías haciendo temblar el recinto desde su batería y un Bunbury más hipnotista que nunca. Siempre he pensado que esta versión es la mejor posible de esta canción, aunque me parece que Enrique piensa que su versión definitiva es la del “Freak show”.

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‘Iberia sumergida’
19 de mayo de 2000
Plaza Mayor de Madrid

El zaragozano había vuelto de México desbordando energía. No sé si “Pequeño” ya había empezado a crecer, pero el disco en vivo “Pequeño cabaret ambulante” (2000) ya estaba proyectado y ese sí que supondría el espaldarazo definitivo a esta etapa. Fue de los mejores conciertos que le he visto, convulsionó, se arrodilló, se agitó… Parecía que tuviera que expulsar una enorme cantidad de energía a modo de exorcismo. Se le veía feliz. ‘Iberia sumergida’ fue un rescate inesperado del repertorio de Héroes del Silencio y aunque no fue la única sorpresa (hizo una versión muy buena de ‘Han caído los dos’ de Radio Futura), fue un contundente puñetazo. Como revisión fue un éxito. ‘Iberia sumergida’ había sido integrada con inspiración en sonoridades fronterizas que encajaban con el sonido de “Pequeño”, que por otro lado había expandido desde la intimidad hasta un show más grande, amplio y lúdico.

‘Más que tú a yo’
28 de marzo de 2001
Sala Caracol, Madrid

Entre 2000 y 2001, Elefantes fueron la gran revelación del rock español. En parte fue por la sobresaliente producción que Bunbury hizo en “Azul”, segundo disco de la banda, una colección de canciones brutal que sangraban sentimiento puro. Afortundamente siguen en buena forma, pero el factor sorpresa es el factor sorpresa, y cuando el grupo empezó a pasear las canciones de “Azul” antes de ejercer de teloneros del maño ya se veía venir un clásico en toda regla. Cuando echaron a rodar por sí solos invitaron a Bunbury a cantar con ellos ‘Más que tú a yo’ en Madrid, un tema que pertenecía a “El hombre pez”, su primer disco. Ver a Bunbury en una sala tan pequeña fue curioso, hizo una interpretación jodidamente infernal, pero también ensimismada, como si se encontrara perdido en un laberinto personal. Ignoro qué le pasaría, pero clavó el tema de principio a fin.

‘El club de los imposibles’
16 de mayo de 2002
La Riviera, Madrid

Cuando el músico arranca un concierto con “El club de los imposibles”, sabes que va a repartir cera. Durante mucho tiempo pensé que esta canción no era más que una simple herramienta, algo accesorio, un estímulo con el que comenzar. Sin embargo, con el tiempo me di cuenta de que encerraba una visión optimista del fatalismo. La entrega del público fue desmedida, y aunque el arranque siempre tiene la ventaja de beberse la euforia inicial, no dejaba de ser una canción nueva. Fue el primer tema rockero per se de su repertorio desde “Radical sonora”, una mezcla brava de T-Rex y Stones. Para la memoria queda la levita a lo Mick Jagger con la que Enrique saltaba a escena. Todo encajaba. Estaba más fuerte. Esta vez hizo dos “Rivieras” seguidas. Su poder aumentaba y el calor en las primeras filas era inaguantable.

‘Anidando liendres’
4 de junio de 2005
Carpódromo Universidad Complutense, Madrid

Supongo que contar con Movistar como socio fue una maniobra meramente económica. Era raro ver a Bunbury asociado a una marca comercial, pero el negocio a veces funciona así. Pero vamos, dentro de la carpa todo eso daba igual. Parece ser que el día anterior hubo momentos de crispación, pero en este todo parecía más o menos relajado, aunque no del todo. Echando la vista atrás, se veía venir la disolución del Huracán Ambulante, aunque este show fue bastante bueno. La mayoría de sus seguidores aman ‘Anidando liendres’, pero es una canción que nunca me gustó y que, no obstante, en este show sí me resultó interesante. Verle alzar las manos al cielo en plan predicador según ponía en marcha la canción me ayudó a entrar en ella. Nunca más me ha vuelto a pasar. De todos modos, nunca pensé que a “El viaje a ninguna parte” (2004) le sobrara ninguna canción.

‘Al calor del amor en un bar’
20 de febrero de 2007
Sala Joy Eslava, Madrid

Jaime Urrutia grababa un disco en vivo. Se sabía que Bunbury sería uno de los invitados, ¿pero quién esperaría que fuera a cantarse ‘Al calor del amor en un bar’? Yo me lo imaginaba haciendo ‘Nada por aquí’, el dúo que habían grabado para el último álbum de Urrutia y una canción, por cierto, a reivindicar. Como era de esperar, el maño se entregó a lo bestia, salió de muy buen humor e interpretó teatralmente la pieza. Fue, de largo, el mejor de todos los invitados de la noche y la sala se volvió loca con él. Había hambre de Enrique, hacía un tiempo había dejado de actuar en vivo casi por completo y se apreciaba que la audiencia deseaba verle de nuevo ahí, dando espectáculo, sintiendo las canciones y comunicando. Esta es de sus mejores colaboraciones junto a Urrutia, y eso que a lo largo de los años ha habido para elegir. Para el recuerdo queda también aquella memorable ‘Más dura será la caída’ en el programa “Séptimo de caballería” de TVE.

‘Opio’
10 de octubre de 2007
Estadio La Romareda, Zaragoza

La reunión de Héroes del Silencio sorprendió al mundo entero. Cuando parecía inviable, los astros se alinearon y ocurrió. Si había unas fechas especiales, esas fueron las dos en el estadio de La Romareda. Al principio el retorno me pareció una pérdida de tiempo, algo estéril que no iba a producir nada de interés más allá de nostalgia pura. Pero me equivoqué, reaccioné a tiempo y acabé ilusionado. Gracias a eso pude disfrutar de un show de estadio en el que el frontman tuvo que adaptarse a escenarios aún más grandes que los que acostumbraba. Considero “Avalancha” el mejor disco de Héroes del Silencio, todo lo que rodea la época de su edición y gira siempre ha tenido un encanto especial para mí, por lo que esperaba algunas de sus canciones con más ganas que otras. El estadio rendido ante ‘Opio’ es un recuerdo imborrable.

‘Robinson’
20 de abril de 2010
Locales de ensayo, Madrid

Bunbury me invitó a los ensayos para la gira de “Las consecuencias”. Una experiencia muy cool, la verdad. Tuve la fortuna de comerme un ensayo desde las tripas de Los Santos Inocentes sentado en el suelo, bien cómodo y como parte del círculo de músicos. Cuatro horas ininterrumpidas. Eso sí, corrieron rápido, cuando me quise dar cuenta el ensayo había terminado. Allí pude escuchar ‘Robinson’ por primera y última vez hasta día de hoy. Es la canción más gélida de Bunbury, aislamiento puro. ¡Hace frío en esa canción! Es hermosa. Y Los Santos Inocentes la tocaban de lujo. Si no hubiera estado rodeado de esos seis tipos, me habría sentido en Groenlandia y más sólo que la una.

‘No me llames cariño’
25 de agosto de 2012
Coliseum, Coruña

Ese día comprendí que una canción no es siempre la misma. Lo sabía, lo tenía aprendido, pero esta vez lo comprendí. Nunca había escuchado una versión tan rematadamente buena y sentida de ‘No me llames cariño’. Y me consta que ese día Bunbury estaba muy contento, vamos, que dramatizó la canción en plan método Stanislavski, pero qué bien quedó. ¿Cuántas cosas influirán en las interpretaciones de los artistas? ¿El recinto? ¿El momento? ¿La tensión arterial? En cualquier caso, ese día pasó. Era impresionante mirarle, él mismo se volvió expresión pura. Fue un momento hermoso, real y básico, era la esencia humana.

BONUS TRACK

‘Los inmortales’
30 de junio de 2014
Palacio de los Deportes, Madrid

Si hay un hit de su repertorio que pide espacios amplios, es este. No vamos a hablar de lo bien hecho que está (que lo está), sino de un factor arquitectónico. En el Palacio de los Deportes la canción creció y creció, como una iglesia gótica edificada por la mano invisible del hacedor. Esto para mí, un ateo, es una definición ya de por sí imposible, pero es lo que más se acerca a lo que ocurre con algunas canciones de “Palosanto”. Su autor nunca me ha explicado la letra y se me antoja bastante críptica, pero hay un mensaje claro que la atraviesa, un muro de carga sobre el que recae el peso. No hay inmortalidad sobre la faz de la tierra. El tema es una reacción a su título, un himno profano al devenir, a lo que viene y se va, al adiós y a la belleza del efímero. La gente la acoge. Todo quedará bien en el deuvedé que se está grabando y que se lanzará bajo el título de “Madrid Area 51”. Mientras suena ‘Los inmortales’, me doy cuenta de que la canción exige recintos grandes, pero no necesariamente un gran despliegue de medios. Solo quiere techos altos para romperlos. Supongo que el calor que hacía fuera me hace delirar un poco, pero esto era un góspel apócrifo.

Bunbury en un mundo competitivo.



Posiblemente lance un nuevo material el próximo año.

El regreso de Enrique Bunbury a los escenarios ha sido todo un éxito, pues actualmente nos presenta su más reciente producción en vivo titulada “El Libro de las Mutaciones”, el MTV Unplugged que grabó y que se estrenó el año pasado en nuestro país, un material en el que realiza una remembranza de sus temas como solista y unos cuantos en su faceta con Héroes del Silencio.

Son 30 años de trayectoria musical que lleva el intérprete de “Entre Dos Tierras”, y con casi 49 años de edad, el cantante y compositor aun no piensa en el retiro, ya que no existe ningún motivo para realizar una última gira o una última producción discográfica, pues aún tiene mucho que dar y posiblemente el próximo año saque un nuevo material.

Estados Unidos, México y Argentina han sido los países indicados para llevar su MTV Unplugged, pues reconoce que la gente de hoy en día vive en un mundo cambiante y competitivo, debido a esta situación, tanto los managers, como las disqueras y el propio músico, deben tener un objetivo del por qué lanzar un nuevo álbum y ofrecer conciertos.

Los avances tecnológicos han llevado a sus fans y a otros músicos a obtener cierto número de seguidores en Facebook, o cuantas descargas en iTunes generan, así como la venta de discos o boletos para conciertos en donde se lleguen a presentar los artistas o bandas. Hoy en día todo se debe contar y el mecanismo del éxito no es el mismo de antes.

Enrique Bunbury | ‘AHORA’



Orgulloso puede estar Enrique Bunbury de su carrera musical, y también de la forma en la que quiso repasarla, y por qué no, rendirle tributo. ‘BUNBURY MTV Unplugged – El libro de las mutaciones’, grabado en los Estudios Churubusco de México y disponible en CD y DVD, es una joya imprescindible para todo aquel que tenga al artista aragonés como uno de sus músicos venerados.

Y lo que aquí os traemos es, en mi humilde opinión, de lo mejorcito de este trabajo. Bunbury da rienda suelta a una sensacional versión de su preciosa canción ‘Ahora’, cuya letra y ritmo resultan ideales para echar la vista atrás sin dejar de mirar hacia delante.

En esta ocasión, el vídeo del día en realidad son dos. Primero, vídeo de la interpretación del tema en el concierto unplugged, y después, la misma canción en formato fotoclip (realizado por Juan Carlos Espada Aragón), con instantáneas que recorren la trayectoria de Enrique desde los tiempos de Héroes del Silencio hasta la actualidad. Y por cierto, ya que citamos a los Héroes… ¿Todavía no has escuchado nuestra carta?

Enrique Bunbury regresa a Tijuana en octubre.



Después de la última visita de Enrique Bunbury en el 2014, quien formó parte del grupo de rock Héroes del Silencio, este año nos deleitará con otra visita.

La noticia revelada por Tijuana Eventos , señala que por el momento la promotora no ha dado suficientes detalles, lo único que se sabe es que el concierto sería el viernes 21 de octubre.

A través de su página web, Bunbury ha confirmado que para este año realizará un tour de su último disco MTV Unplugged: El libro de las mutaciones, del cual aún quedan fechas por anunciar, quizás Tijuana podría encontrarse ahí.

miércoles, 6 de julio de 2016

La gira española de Enrique Bunbury.



En su Mutaciones Tour 2016 Enrique Bunbury presenta su último álbum, MTV Unplugged: El libro de las mutaciones. El tour comenzó en Argentina el pasado mes de marzo, saltó luego a Estados Unidos y esta semana llega a España. Su primera parada será el 8 de julio dentro del Festival Cruïlla (Barcelona) y continuará por ciudades como Córdoba, Santander, Málaga, Valencia o Madrid.

El acústico MTV Unplugged. El Libro de las Mutaciones, que vio la luz el pasado mes de noviembre, cuenta con invitados como la cantante mexicana Carla Morrison, el ganador de premios Grammy y Grammy Latino Draco Rosa, el vocalista de los mexicanos Zoe León Larregui, la leyenda de la música regional mexicana Pepe Aguilar y los españoles Vetusta Morla, en un repertorio con catorce canciones que repasan los 30 años de carrera musical de Bunbury.

Estas son las fechas de su gira por nuestro país:

8 julio
Barcelona, España
Parc del Fòrum
Festival Cruïlla
Entradas ya a la venta en CODETICKETS: http://bit.ly/1Y9m4U4

14 julio
Córdoba, España
Teatro de la Axerquía
Festival de la Guitarra
Entradas ya a la venta en UNIENTRADAS: http://bit.ly/1UOY6jh

16 julio
Nigrán, España
Porto do Molle
Festival Portamérica
Entradas ya a la venta en TICKETEA: http://bit.ly/1RRyPC4

21 julio
Murcia, España
Cuartel de Artillería
Entradas ya a la venta en TICKETEA: http://bit.ly/1M7hazX
TICKETMASTER: http://bit.ly/1QGZLV2
ENTRADAS A TU ALCANCE: http://bit.ly/1NScsXY
CORREOS Y EL CORTE INGLÉS

23 julio
Cádiz, España
Muelle Ciudad del Puerto de Cádiz
NOSINMÚSICA Festival 2016
Entradas ya a la venta en NOSINMÚSICA: http://bit.ly/1mNGQNB

26 julio
Madrid, España
Teatro Real
Universal Music Festival
Entradas ya a la venta en GENERAL TICKETS: http://bit.ly/1pfkplT

30 julio
Lanuza, España
Auditorio de Lanuza
Festival Pirineos SurEntradas ya a la venta en PIRINEOS SUR: http://bit.ly/1Sb77ne

4 agosto
Santander, España
Peninsula de la Magdalena
Santander Music 2016
Entradas ya a la venta en SANTANDER MUSIC: http://bit.ly/1macNPn

6 agosto
Málaga, España
plaza de toros La Malagueta
Entradas ya a la venta en MALAGA ENTRADAS:
http://bit.ly/1d4XtYp
TICKETMASTER: http://bit.ly/1Q1Mlne

19 agosto
Palma de Mallorca, España
Son Amar
Entradas ya a la venta en KOOBIN: http://bit.ly/1QZnq4V

27 agosto
Ferrol – A Coruña, España
Plaza España
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1 septiembre
Bunbury
Valencia, España
Plaza de toros
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3 septiembre
Zaragoza, España
Pabellón Príncipe Felipe
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10 septiembre
Madrid, España
Campus de la UCM
DCODE Festival
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Bunbury: El camino latino.




“‘Palosanto’ destaca por las constantes literarias de Bunbury al volver a cuestionarse todo en ‘Mar de dudas’, enorme canción en clara conexión con ‘¿Dudar?, quizás’”.

Chema Domínguez explora el lado latino de la discografía de Enrique Bunbury, especialmente presente en trabajos como “Pequeño”, “El viaje a ninguna parte”, “Palosanto” y “Licenciado Cantinas”.

Foto: JOSE GIRL.

“Cuando giramos con él a propósito de una invitación que nos hizo y pudimos acompañarlo en la época de Héroes del Silencio, recuerdo que en el camerino se compartían canciones, rancheras, boleros, con Andrea (Echeverri). Él tenía gusto por esta música desde esa época ya, creo que era el ’96. Creo que estaba buscando eso, otros horizontes musicales. Por eso mismo escogió Aterciopelados, se empeñó en que Aterciopelados acompañara a Héroes del Silencio a pesar de que fuéramos un grupo que no tuviéramos mucha similitud con el sonido de Héroes, él se empeñó y por eso fuimos. Y le atrajo esa mezcla del bolero con la ranchera porque él ya estaba en esa búsqueda”. Lo cuenta Héctor Buitrago, la fantástica mitad de Aterciopelados y el cien por cien de Conector. La influencia de aquel encuentro, con temas como ‘Baracutana’ o ‘Bolero falaz’, puede detectarse en futuras canciones de Bunbury desde “Pequeño” (1999).

Precisamente con ese disco empieza el camino latino de Bunbury. Suerte que lo empieza desde el Mediterráneo y desde Aragón, enriqueciendo y mezclando todas las sendas que desembocan en sus grabaciones y directos con sonidos balcánicos, cabareteros, españoles y americanos. Y con todo lo vivido en Héroes del Silencio, donde también encontramos la semilla en piezas como ‘Agosto’ (“El mar no cesa”, 1988). “Creo que los dos primeros discos de Héroes tenían mucho más de mezclar el pop con melodías mediterráneas; luego nos fuimos acercando cada vez más a lo anglosajón”, comenta el propio Enrique.

Su debut en solitario, “Radical sonora”, intentaba separar los caminos de Héroes y Bunbury, aunque el resultado quedó más cercano a la electrónica que a lo árabe, tal y como ha reconocido el maño en alguna ocasión. “Después de ese intento, me lo propuse con más seriedad y menos vergüenza, con menos prejuicios. Quería que saliera todo eso a borbotones, con naturalidad y de una vez por todas”. Su siguiente paso discográfico, “Pequeño”; fue el paso definitivo. Junto a ese álbum, el doble “El viaje a ninguna parte” (2004) demuestra lo acertado de su estrategia emocional y sonora. Si aún no lo has escuchado, por favor, aprovecha este verano. Nada tiene que envidiar la hondura del tango a la del blues, y no hay ritmos que permitan mejor las narraciones que los desplegados en el mapa de ese trabajo. El vals cabaretero ‘Por un malnacido’, con aires de ranchera, es un buen ejemplo. ‘El aragonés errante’, ‘En la pulpería de Lucita’, ‘Adiós compañeros, adiós’… Disfruten, lloren, protesten, enfádense, bailen… A la riqueza habitual de los sonidos que pueblan discos como este, alegra ver en los créditos a Santiago del Campo, voz y, compositor de los extintos -pero fundamentales- Especialistas.

“Licenciado Cantinas” (2011) o “Palosanto” (2013) ahondan en el cancionero y la estética latina. Entendamos latino como una seña idiomática, el latín vulgar del que proviene el castellano se dignifica gracias a textos como los de Enrique, Café Tacuba, Aterciopelados, Fabulosos Cadillacs y tantos otros, aunque estén alejados de las sonoridades más enraizadas, como Lapido o Jorge ‘Ilegal’ Martínez. Lo mismo sucede con otras figuras de lenguas romances como Moustaki o Battiato, pero esas son otras trayectorias también, y este espacio sobre el que escribo es finito.

‘El mar, el cielo y tú’, ‘Chacarera de un triste’ y las demás son un tributo ideal “a la lírica popular regional”, tal y como señala el libreto de “Licenciado Cantinas”. Mientras, “Palosanto” destaca por las constantes literarias de Bunbury al volver a cuestionarse todo en ‘Mar de dudas’, enorme canción compuesta junto a Jorge Rebenaque, en clara conexión con ‘¿Dudar?, quizás’. En la segunda parte que compone “Palosanto”, vuelve a haber espacio para desmontar la historia preñada de mentiras y peligrosos nacionalismos en ‘Hijo de Cortés’, tal y como sucediera en ‘El extranjero’.

De igual manera que el lado anglo se cuela en los discos más originales de Bunbury, sucede al revés como en ‘Hellville de luxe’ (2008). ‘Irremediablemente cotidiano’ o ‘Todo lo haremos mejor en el futuro’, contrastan con ‘Bujías para el dolor’ o grandísimas piezas como ‘Porque las cosas cambian’

Abandonar prejuicios es algo necesario para desarrollar una vida artística larga, pero sobre todo con algo que contar. A Bunbury hay que agradecerle esa valentía tan necesaria para dar sentido a cada latido. Como Buñuel, otro aragonés universal, Enrique supo mutar y mirar hacia otros lados, más interesantes que lo previsible. El siguiente paso musical es una incógnita, tal vez indagar en sonidos prehispánicos, profundizar en los ya conocidos… En cualquier caso, sus textos, su ideología, su estética, su estilo, y sobre todo sus directos buscarán asombrarnos.

Estreno del video y fotoclip "Ahora".



Estreno del vídeo y fotoclip "Ahora"

BUNBURY MTV Unplugged vídeo:

BUNBURY MTV Unplugged fotoclip:

Quiero Creedence rinde homenaje a la legendaria banda de rock Creedence Clearwater Revival.



El álbum (lanzamiento: 29 de Julio) cuenta con versiones de los grandes éxitos de CCR hechos por algunos de los artistas más reconocidos del mundo incluyendo a Juan Gabriel, Andrés Calamaro, Bunbury, Enjambre, Los Enanitos Verdes, Juanes, Los Lonely Boys, Ozomatli, La Marisoul de La Santa Cecilia, y El Tri.

La legendaria banda Creedence Clearwater Revival fue una de las 40 agrupaciones más respetadas durante los años 60’s, con varios sencillos que alcanzaron los primeros lugares en las listas de los ‘Grandes Éxitos del Rock’, en el salón de fama de los GRAMMY y en el Rock and Roll Hall of Fame.

CCR no fue solo un éxito en los Estados Unidos. Como señala Quiero Creedence, la banda con su estilo ‘swamp rock’ también conquistó el público latinoamericano, tanto en el pasado y como en el presente.

Lanzado por el sello Concord Picante el 29 de Julio 2016, este tributo a Creedence incluye versiones de varios de los grandes éxitos por algunos de los artistas Latinos más grandes del mundo incluyendo a Juan Gabriel, Bunbury, Andrés Calamaro, Enjambre, Los Enanitos Verdes, Juanes, Los Lonely Boys, Ozomatli, La Marisoul de La Santa Cecilia, El Tri, Diamante Eléctrico, Los Lobos, y también Billy Gibbons. El álbum abarca muchos géneros y décadas, alcanzando a más de 40 millones de fans a través de las redes sociales de estos artistas.

El primer sencillo de Quiero Creedence será la versión en español de “Have You Ever Seen The Rain” interpretada por el cantante Mexicano Juan Gabriel.

“Juan se emocionó mucho al saber que su canción sería el sencillo,” dice Gustavo Farias, productor del tema. “Inmediatamente comenzó a tuitear para avisar a sus fans sobre el lanzamiento que no es de su autoría. Todos se están volviendo locos porque en 40 años, es la primera canción que ha grabado que no ha escrito. Realmente está rompiendo esquemas.”

Farias, quien también es fan de CCR (creciendo en México, escuchaba a Los Beatles y a Led Zeppelin), grabó la voz de Juan Gabriel en un hotel durante su estancia en el estado de Sonora. Cuando regresaron para que Juan Gabriel filmara un video, aprovecharon a grabar la imágenes que acompañarán el sencillo “Have You Ever Seen the Rain (Gracias al Sol)” en medio de la selva.

“Es mi canción favorita de CCR, no la cambié, solo agregué unas vihuelas para darle un sentido más funky,” comenta Farias. “Hay unas líneas de violín muy bonitas también que reflejan la personalidad de Juan Gabriel y se mezcla con la esencia de Creedence”.

Para Marciano Cantero, el vocalista/bajista/tecladista de la banda Argentina de rock Los Enanitos Verdes, la grabación del éxito en inglés “Travelin Band” cierra un círculo.

“Cuando era niño, fui cada día del verano a la piscina con mi hermano y escuchamos su música” recuerda Cantero. “Así que es una de mis bandas favoritas y ser invitado a participar en este álbum cierra un círculo (…) también somos un ‘traveling band’ (banda viajera)! Entonces, es una canción muy feliz para nosotros y la vamos a tocar siempre en nuestros shows.”

JoJo Garza, el bajista/vocalista de Los Lonely Boys recuerda que creció en el oeste de Tejas con los sonidos de Creedence Clearwater Revival, junto a música tradicional, country y rock.

“Mi padre debió enamorarse de la banda porque siempre escuchamos a CCR en 8 tracks” dice Garza. Los Lonely Boys está compuesta por tres hermanos cuyo padre Ringo Garza también formó una banda con sus hermanos que se llamaba The Falcones. “Tenía un sonido y sentido muy pantanoso, pero muy tejano y eso era algo muy especial que nuestro padre le heredó a Los Lonely Boys, que nosotros dejaremos a nuestros hijos y ojalá más allá. Éste es un sueño hecho realidad”.

Garza afirma sobre la grabación de “Born on the Bayou” lo siguiente: “Podíamos dejar brillar nuestros colores porque es parte de nosotros. Antes hicimos canciones de Creedence como ‘Suzie Q’ y ‘I Put a Spell on You’ pero siempre teníamos miedo de tocar ‘Born on the Bayou’ ¡porque no la queríamos arruinar! pero cuando nos llegó la oportunidad, sentimos que finalmente era hora de hacerlo en nuestro estilo, para que la conozcan más Latinos y que se aprendan lo que hizo CCR para la gente: representaron los trabajadores. Ahora nos están sucediendo las mismas cosas que sucedieron en su época -es el momento perfecto- y un honor muy grande para nosotros.”

Juan Manuel Caipo, productor/instrumentista y fundador de Futuro Sónico mezcla el rock con cumbia y rap la versión que hace con su banda Bang Data de la canción “Fortunate Son”. Caipo también produjo otros artistas de Quiero Creedence y ha estado trabajando con el proyecto desde el principio.

“Yo siempre pensaba que la música y los músicos latinos estaban estereotipados (…) pero tenemos rock, pop, electro, disco, funk. Cada género y muchos artistas que fueron influenciados por Creedence, pero la gente no habla de eso”, dice Caipo.

Recuerda a un amigo de la industria que le había sugerido hacer un cover de Creedence.

“Se pegó a mi cabeza, luego pensaba, ‘Sería grande hacer un álbum tributo con artistas de todo Latinoamérica?” Y empezamos lentamente y naturalmente, con cada banda haciendo sus interpretaciones de esas canciones conocidas”. Caipo es productor ejecutivo de Quiero Creedence, junto a Dan Monahan, Diana Rodríguez la fundadora de Criteria Entertainment y ex VP de Capitol Latin y el presidente de Concord Label Group John Burk. Caipo estaba tocando con Bang Data en San Francisco cuando le mencionó su idea del tributo a Diana, cuyo artista Colombiano V for Volume también estaba tocando.

“Hablábamos sobre la banda y cómo había sido un ícono de generaciones. Sin importar su lenguaje y cultura, sus seguidores alrededor del mundo los adoran y se identifican con ellos (…) y yo estaba completamente de acuerdo” dice Rodríguez. “Los primeros tres artistas que se sumaron al álbum fueron Bunbury, Los Lonely Boys y Los Enanitos Verdes, a quienes estamos totalmente agradecidos por creer en este proyecto. Luego vinieron Los Lobos, Band of Bitches, Enjambre y otros. Lento pero seguro todo se concretó en una mezcla de artistas establecidos y artistas en desarrollo que muestran la fuerte influencia que ha tenido Creedence para los dos.”

John Burk, quien produjo la interpretación de Andrés Calamaro de “Long as I Can See the Light” se involucró después de que Diana Rodríguez se acercara a él en una actividad de la Academia en Los Ángeles. El catálogo ‘Fantasy Records’ de CCR es parte de Concord.

“Siendo un admirador de la música latina, me encantó la idea de trabajar con artistas hispanos para celebrar la gran influencia de unas de las bandas más fuertes de rock de nuestra época, además con las canciones emblemáticas de John Fogerty, así que decidimos involucrarnos,” dice Burk, quien ha producido artistas como Tito Puente, Poncho Sánchez y Mongo Santamaría.

“Fue muy divertido ver cómo cada banda interpretó las canciones y su reverencia a la música. La respuesta más emotiva fue la de Juan Gabriel. Pregunté a mi amigo Gustavo Ferias si a Juan le interesaría estar involucrado y al día siguiente me llamó y me dijo: ‘está emocionadísimo, vamos a grabar la semana que entra.’ Todos estábamos muy entusiasmados al escuchar su interpretación en ‘Have You ever Seen the Rain?’ Hemos tenido una experiencia similar con todos los artistas”.

Según Caipo, “No es solo para los Latinos e hispanoparlantes, ya que una gran parte del disco se grabó en inglés. Solo es música buena y lleva una importancia inmensurable que ha superado los años. Entras a un bar en México en el medio de la nada, en Brasil o cualquier parte del mundo y escuchas a Creedence. Yo vivía en Perú y sonaba Creedence en todas partes, siempre.”

Como dice Rodríguez, las canciones de CCR son “himnos clásicos, eternos y para todos”. Quiero Creedence dice es “un reconocimiento a una banda que ha tocado las vidas de mucha gente.”

Rodríguez concluye, “recuerdo ese día en los camerinos con Juan Manuel en San Francisco diciendo ‘¡Claro que sí! ¡Hagámoslo!’ y ahora se ha hecho realidad, superando todas las expectativas”.

Tracks:

1. Bunbury - “Corre por la Jungla (Run Through the Jungle)”: Inspirado por la proliferación de armas en América, “Run Through the Jungle” fue parte de un doble sencillo (el otro tema era “Up Around the Bend”) y llegó al número cuatro en 1970. Ha sido interpretado por Los Lobos, por no hablar del gran Bruce Springsteen y ahora por el cantautor Español Enrique Bunbury, fundador de la legendaria banda de rock Héroes del Silencio. Desde que se convirtió en solista en 1997, ha explorado un montón de territorios musicales, pasando por los clásicos de cantina, rock y cabaret.
2. Los Lobos- “Bootleg”: Un tema muy pegajoso del álbum Born on the Bayou (1969), “Bootleg” es un esfuerzo más o menos fácil para los ganadores del GRAMMY, ya que han interpretado la canción “Run Through the Jungle” en el pasado. Formados en el Este de Los Angeles en 1973, el grupo llamó la atención con su cover de la famosa canción de Richie Valens: “La Bamba”. Desde ahí, su rock Latino ha llegado a alturas inimaginables, incluso una nominación para el Rock and Roll Hall of Fame el año pasado.
3. Juan Gabriel - “Have You Ever Seen the Rain? (Gracias al Sol)”. El tema fue originalmente parte de un doble-sencillo (acompañado por “Hey Tonight”), “Have Your Ever Seen the Rain?” llegó al número 8 en 1971. Es un calce perfecto para Juan Gabriel, el cantautor más aclamado de México, productor y arreglista, quien ha escrito temas para artistas como José José, Luis Miguel y Rocío Dúrcal. Ha producido a artistas como Dúrcal, Lucha Villa, Lola Beltrán y Paul Anka. Su albúm Recuerdos Vol. II (1984) se convirtió en el álbum más vendido de todos los tiempos en México, y su himno “Querida” dominó las listas durante más de un año.
4. Los Lonely Boys - “Born on the Bayou”: “Born on the Bayou” era el lado B del éxito “Proud Mary” (1969) y es emblemático de su famoso estilo “Swamp Rock”. Su interpretación no fue algo difícil para Los Lonely Boys de San Angelo, Tejas, y como Creedence, está compuesto por hermanos Henry Garza (guitarra), JoJo Garza (bajo) y Ringo Garza, Jr. (batería). Originalmente eran el apoyo para su padre Ringo Garza, quien también es músico en una banda de hermanos (The Falcones, que tocaban música durante los años 70 y 80), Los Lonely Boys incorporan los estilos tejano, Tex-Mex, blues y rock y ganaron un GRAMMY en 2005 por su canción “Heaven”.
5. A Band of Bitches - “Feelin’ Blue”: El abatido tema “Feelin’ Blue” fue parte del álbum Willy and the Poor Boys (1969). Con un toque de ironía, está interpretado por Band of Bitches, una banda de fiesta rock de Monterrey, México, que se formó en el 2012 con máscaras de látex y leotardos, interpretando música que se describen como “rock de porno suave.” Su álbum debut fue titulado The Pre-End of the World Soundtrack e incluyó canciones como “Rock & Roll is Obscene.”
6. Ozomatli - “Bad Moon Rising”: Sobre el apocalipsis, el sencillo de 1969 en el álbum Green River llegó al No. 2 (No.1 en Gran Bretaña) ha sido interpretado por un montón de artistas mientras aparecen en películas como An American Werewolf in London y The Big Chill. Desde su formación en Los Ángeles en 1995, Ozomatli ha incorporado rock, hip-hop, salsa, jazz, funk, y reggae en su sonido fusión. Los ganadores del GRAMMY comparten creencias progresivas sobre las políticas y asuntos sociales con John Fogerty, escritor de CCR.
7. Enjambre - “Who’ll Stop the Rain”: La mitad del doble-sencillo del Cosmo’s Factory (1970 el otro lado fue ‘Travelin’ Band’), “Who’ll Stop the Rain” llegó a No. 2 en los rankings de pop, y es número 188 en la lista de Rolling Stone de las “500 Mejores Canciones de Siempre”. Las letras demuestran una opinión cínica de la situación política, mientras reflejar la actuación de CCR durante el festival lluvioso de Woodstock en 1969. Basado en el DF, la banda de rock Enjambre lanzó su álbum debut en 2005, cuando el núcleo de la banda eran los hermanos Luis (vocales) y Rafael Navejas (bajo). Pronto agregaron a su hermano menor Julián (teclados) y amigos Ángel Sánchez (batería) y Javier Mejía (guitarra) y de repente fueron firmados por el sello EMI.
8. Andrés Calamaro - “Long as I Can See the Light”: Del álbum Cosmo’s Factory, “Long as I Can See the Light” llegó al número 2 en 1970 junto a su otro éxito “Lookin’ out My Back Door.” La emotiva canción se convirtió en el primer tema interpretado en inglés por Andrés Calamaro, uno de los cantautores rock/pop de Argentina más famosos, quien llegó a la fama después de escribir varios clásicos de rock de los años 80’s. En los comienzos de su carrera solista en 1985, produjo bandas como Los Enanitos Verdes, Los Fabulosos Cadillacs, y Don Cornelio y la Zone tras mudarse a España, obtuvo mucho éxito con su banda de pop/rock Los Rodríguez, antes de volver a hacer música como solista y lanzar su éxito más grande en 1970: Alta Suciedad.
9. Bang Data - “Fortunate Son (Fortunate Hijo)”: El himno anti-guerra “Fortunate Son” salio originalmente como sencillo de doble faz (con “Down on the Corner”) de Willy and the Poor Boys, y llegó al número 3 en 1969, durante la cumbre de la guerra de Vietnam. Luego, llegó al número 99 en la lista de Rolling Stone “500 Mejores Canciones de Siempre” y en 2014, había sido agregado al registro de grabación nacional de La Biblioteca del Congreso para ser “cultural, histórica y estéticamente importante”. Dirigido por vocalista Deuce Eclipse - conocido como parte del dúo de hip hop en Oakland Zion I y productor/instrumentista Juan Manuel Caipo, el grupo de Oakland Bang Data interpreta su versión bilingüe con toques de música latina, alternativa, hip-hop, reggae, rock, afro y electro. Las canciones del grupo han sido usadas en TV y películas, con su sencillo autotitulado “Bang Data” destacado en el drama Breaking Bad.
10. El Tri - “Proud Mary”: El éxito No. 2 ha sido una norma de rock un tiempo, gracias a las interpretaciones de Elvis Presley, Bruce Springsteen, y Ike & Tina Turner, quien hizo el sencillo que llego al número 4 y también está en el Rock & Roll Hall of Fame. John Fogerty la escribió dos días después de su salida del Guardia Nacional, inspirado por la 5 sinfonía de Beethoven. El Tri de México también se formó en los 60 y por eso son pioneros del rock. Llamados “La banda de clase trabajadora más influencial de México” fueron los primeros en salir del país y recibir un disco de oro (simplemente).
11. Salvador Santana ft. Juanes & Asdru Sierra de Ozomatli - “Molina”: Un sencillo del álbum Pendulum (1970), el título “Molina” viene de un apellido español, aunque sea el nombre de la mujer en la canción. El arreglo usó trompas y teclados. Tal como John Fogerty, canautor/tecladista Salvador Santana es de San Francisco y es hijo del gran Carlos Santana, con quien compuso la canción que ganó el GRAMMY “El Farol” en el legendario álbum Supernatural (1999). En esta ocasión se encuentra acompañado por el vocalista/tecladista de Ozomatli Sierra, quien apoya las voces y el icono del pop/rock Colombiano Juanes, en la guitarra.
12. Billy Gibbons & La Marisoul de La Santa Cecila - “Green River”: La canción “Green River” llegó al No. 2 en 1969. John Fogerty se la basó en el arroyo Putah cerca del Winters, California y agarró el nombre de una etiqueta de sirop de soda. Billy Gibbons es conocido mundialmente como guitarrista/vocalista para la banda en el Rock and Roll Hall of Fame ZZ Top. Su álbum debut como solista Perfectamundo, que salió el año pasado, tenía un sabor Afro-Cubano viniendo de su experiencia con percusión latina. Marisol “La Marisoul” Hernández es vocalista de la brillante banda de Los Ángeles La Santa Cecilia, cuya música ha sido destacada en la serie Weeds. Fueron ganadores del GRAMMY en 2014 al “Mejor Álbum Rock, Urbano o Alternativo Latino”.
13. Diamante Eléctrico - “Up Around the Bend”: Con “Run Through the Jungle, “Up Around the Bend” fue un sencillo de doble faz que llegó al número 4 en 1970. Ha sido interpretado por Elton John y Hanoi Rocks y ha aparecido en películas y programas como Remember the Titans, Red Dawn y My Name is Earl. La banda Colombiana de rock Diamante Eléctrico fue formada en el 2012 por Juan Galeano (vocales, bajo), Daniel Álvarez (guitarra), y Andee Zeta (batería). Han tocado en festivales como el Culture Collide en Los Ángeles y el festival Vive Latino de México. También han abierto para The Foo Fighters y The Rolling Stones. Ganaron el Latin GRAMMY a “Mejor Álbum Rock” en 2015 por su álbum B.
14. Los Enanitos Verdes - “Travelin Band (Viajero Band)”: Otro sencillo de doble faz, “Travelin’ Band,” fue acompañado por “Who’ll Stop the Rain,” llegó al número 2 en 1970. La oda a la carretera se debe mucho al rock de los 50, encarnado por Little Richard, y ha sido interpretado por Elton John y Bruce Springsteen. La banda pop/rock de Argentina Los Enanitos Verdes se formó en 1979. Después de tocar un montón en sur y centroamérica, se convirtieron en la primera banda de Argentina en ser firmada por un sello Americano y ganaron una nominación al GRAMMY como ‘Mejor Álbum de Rock’ en 1998 por su álbum Tracción Acústica (PolyGram). Un año después recibirían otra nominación por Néctar.

martes, 5 de julio de 2016

Bunbury antes de Héroes del Silencio.



“No vamos a insistir en lo que podría haber llegado a ser Eduardo Benavente. Para mí, era un adelantado, un visionario… y un tipo especialmente dotado para la música”.

Antes de embarcarse en la banda que le cambió la vida, Enrique Bunbury adoptó su apellido artístico y militó en otros grupos. Ignacio Reyo recupera unas declaraciones que hizo, tiempo atrás, sobre esta etapa.

Texto: IGNACIO REYO.

Quien ha entrevistado a Bunbury ha tenido casi siempre sus más y sus menos. Si eres amigo de Juan Valdivia, las posibilidades aumentan. Ya lo dice la canción, contradictorio. Pero el importante no es el entrevistador, sino el entrevistado. Recuperamos fragmentos de una entrevista inédita, rememorando los tiempos post Eva Bunbury, la compañera a la que cogió prestado el apellido con el que recorre los escenarios de todo el mundo.

“En los colegios que fui pisando en la adolescencia me fui encontrando a pequeñas pandillas con la misma pasión. Cuando digo la misma pasión, me refiero a la música popular electrificada en general. Nos juntábamos en los recreos y discutíamos: el fan de Deep Purple, el de Jethro Tull, el de la E.L.O., el de O.M.D., o el de Visage… Aunque ya era una época en la que las tribus urbanas se partían la cara en las calles. Los fines de semana, cada uno íbamos a los garitos que nos correspondían, dependiendo de nuestros gustos. En la escuela estábamos unidos frente al resto. Yo siempre fui muy variado en mis gustos y entendía a unos y a otros y acabé grabándome las cintas de todos ellos”.

“Aborígenes del Cemento eran para mí un referente, casi tan importantes como The Rolling Stones. Todavía me acuerdo de canciones enteras de ellos, y eso que nunca publicaron ningún disco y no las he podido volver a escuchar. Ellos fueron banda residente en el BV-80, que ofrecían espacio para bandas emergentes cuatro días a la semana, de jueves a domingo. Rebel Waltz tocamos ocho veces en el BV-80. Para mí fue mi casa durante mucho tiempo. Era menor, pero me dejaban entrar y me servían San Franciscos y alguna cerveza de extranjis. A los Aborígenes los vi todas las veces que pude”.

“Parálisis Permanente eran un grupo increíble. No vamos a insistir en lo que podría haber llegado a ser Eduardo Benavente. Para mí, era un adelantado, un visionario… y un tipo especialmente dotado para la música”.

“Apocalipsis fue una mierda. Tocamos en el patio de un gimnasio de kárate en el barrio Torrero, cerca de la cárcel de la ciudad. Alguien nos permitió ese bolo a cambio de pasar la gorra. Todavía conservo por ahí el repertorio que tocamos: algunas versiones, un tema en fabla, quizás una o dos cantadas y las demás instrumentales. Yo toqué la guitarra solista, hacía unos punteos melódicos que no creo que dieran el pego. Éramos muy niños, ninguno habíamos cumplido los quince. Yo todavía tenía 13, creo que era el más joven. No sé si el grupo llegó a los seis meses de vida. En aquella época la cosa era tocar, y si salía un concierto, entonces te buscabas un nombre. Así que, dependiendo de la formación, entre el ochenta y el ochenta y cinco, estuve en diez grupos o así”.

“Rebel Waltz hacíamos sobre todo versiones. Eran versiones de Hendrix, de Deep Purple, Rolling Stones… Rock tocado duro. Aunque escribí un par de temas que, creo, llegamos a interpretar en directo”.

“Proceso Entrópico fue el primer grupo de canciones exclusivamente propias en el que participé. A mí me encantaban y me siguen gustando mucho algunos grupos progresivos. En la mente de mi hermano y en la mía estaba hacer una obra conceptual basada en un cómic llamado Axolotls. No recuerdo el autor”.

“La Conjura de los Cuentos era un grupo que monté por qu surgió la posibilidad de grabar una maqueta y no sabía muy bien con quién grabar. Tenía tres o cuatro canciones compuestas que me encantaban y alguien me ofreció dinero por grabar y hacer un par de conciertos. Cogimos la pasta, nos la pulimos en grabar, cervezas y hachís, y ya: fin de grupo. Creo que los grupos en los que estaba a tope entonces eran Bauhaus, los primerísimos Waterboys y Big Country. Se podía decir que, en aquella época éramos supersiniestros”.

lunes, 4 de julio de 2016

Bunbury: El rockero pródigo vuelve a casa.



“Es cierto que me gusta subirme a un escenario más que a un tonto un lápiz”

Efe Eme dedica esta semana a Enrique Bunbury, la primera figura del rock español, y la más internacional, que regresa estos días a los escenarios españoles: entre el 8 de julio y el 10 de septiembre ofrecerá un total de 14 conciertos en nuestro país. Una entrevista de Juan Puchades.

Fotos: JOSE GIRL.

Cuando toma forma esta entrevista, Enrique Bunbury está en Estados Unidos, en unos días de descanso de esa larga gira que comenzó en marzo en Argentina y cerró en junio, y en Nueva York, su primer tramo. Haciendo parada, por en medio, en diferentes ciudades de Colombia, Ecuador, Guatemala, México y Estados Unidos. El verano queda reservado para catorce fechas en España y en septiembre regresará a Estados Unidos y México. Nadie en el rock español puede permitirse rodar una gira internacional de tal nivel. Pero es que Bunbury juega en una liga comercial diferente a la de los demás (aunque con diferencias, solo comparable a la de Joaquín Sabina), aunque él haga como que no. Y, pese a ello, mantiene un nivel artístico y creativo de exigencia máxima, y en eso sí que suele asentir, pues la fe en su trabajo es inquebrantable, y sigue afrontando cada nuevo proyecto con el espíritu del que sabe que la única vía para crear es dudar constantemente y dejarse la piel en cada empeño.

La última vez que te entrevisté, a finales de 2015, te pregunté por tus planes para el año próximo, este, y respondiste que no tenías planes. Sin embargo, pocas semanas más tarde comenzaste a anunciar un chorro de conciertos que ha terminado por ser una gira de 45 fechas y cubriendo siete países. ¿Podemos explicar lo sucedido con aquel verso de una canción de Sergio Makaroff que decía “todo plan es perfecto si sale a pedir de boca”?

¡Qué maravillosa frase del maestro Makaroff! En aquel momento, cuando respondía a tus preguntas, no había nada confirmado y había aceptado que mi mánager me pusiera encima de la mesa una propuesta para ver cómo pintaba la gira y valorar si podría compaginarlo con composición y vida privada. Hasta ese momento el proyecto del “Unplugged” era solamente el disco y la promoción; pero queda claro que lo que me mostraron y las vueltas que le di al repertorio me convencieron para volver a la carretera. Aunque es cierto que me gusta subirme a un escenario más que a un tonto un lápiz.

¿Entonces, no fue tuya la idea de poner en pie una nueva gira?

No. Para nada. Fue de mi mánager, Nacho Royo. Pero antes de confirmar nada, quise que se reuniera con promotores para que supiera de qué estábamos hablando, de qué duración, recintos y temporadas de descanso.

Pese al formato, si no acústico sí “ralentizado” (“slow”, que dirían los anglos) de “El libro de las mutaciones”, el disco que justifica estos conciertos, la gira no ha ido por ahí y has recurrido a la electricidad habitual, ¿cómo ha sido eso?

Sí y no. La realidad es que el disco en sí mismo no es acústico. Pero sí que tiene un carácter orgánico que aparece en un cincuenta por ciento o más del show, dependiendo del recinto. Además, quise juntar la promoción del “Unplugged”, con la celebración de los treinta años que hace que firmé mi primer contrato como músico profesional. Así que, aunque el disco en sí mismo no es un grandes éxitos, la gira se mezcla con ese concepto.

Vienes de tocar en diversas ciudades de Estados Unidos, y está reciente la publicación del documental “El camino más largo”, que testimonia la gira de 2011 por aquel país, reflejando momentos de triunfo y alegría pero también de frustración, peleando desde abajo y abriendo camino. ¿Han cambiado las cosas desde entonces? ¿Cómo han sido los conciertos de este año en Estados Unidos?

Pues, poco a poco y con constancia hemos ido concretando un importante circuito serio, de recintos y ciudades. En este tramo, solo hicimos trece conciertos porque no quise extenderme demasiado por cuestiones de “timing” de vida privada, pero podemos decir que hay más de una veintena de ciudades donde podemos presentarnos dignamente, en recintos amplios, de calidad y con escenarios y sonido “top”. Y sobre todo y lo más importante, hay un público dispuesto y entusiasta que llena las salas y nos motiva para continuar con el camino emprendido.

¿Sacaste alguna conclusión de aquella gira de 2010?

Bueno, no era ni remotamente la primera que hacía por Estados Unidos. Empecé hace veintipico años con Héroes, y es un territorio que no he abandonado porque siempre creí en sus posibilidades. La gira del 2010 fue una gira bisagra. Todo cambió con ese esfuerzo extra que realizamos. Además presionamos a Live Nation a que apostara por nosotros, a que creyera que podíamos concretar un camino que otros podrían aprovechar después. Ahora veo a otros artistas latinos realizando giras prácticamente calcadas y me alegra enormemente que el trabajo no caiga en saco roto, ni que sirva para mi provecho exclusivo.

¿Qué te pareció el documental?

Alexis [Morante] hizo un trabajo increíble. Aguantó lo inaguantable. Montó tres veces la película, con diferentes ediciones, hasta que dio con el resultado que se ve en pantalla. Yo tuve muchas dudas durante los seis años que tardamos hasta que se hizo pública. En un par de ocasiones decidí con Nacho [Royo] que no salía. Mi discreción y reserva me impedía mostrarme en pantalla de otra manera que no fuera la estrictamente musical. Pero, en fin, el resultado final parece que ha gustado mucho tanto en España como en América.

¿El público que en Estados Unidos acude a tus conciertos, es esencialmente latino?

Sí, un noventa por ciento, diría. Aunque cada vez se ven más gringos en los shows, sobre todo en California; pero no es algo que me obsesione. En USA hay más gente que habla español que en “Ex-pain”, así que el público potencial es más que suficiente para darme un garbeo por el país y cantar acompañado.

¿Crees que algún día será posible, cantando en castellano, llegar al público anglosajón?

Bueno, por de pronto no conozco ningún otro grupo español que haya girado por USA de forma digna, constante y económicamente rentable. El único caso que me parece fascinante es el de las Hinds, que van por muy buen camino y que además tienen un público gringo. Es cierto que cantan en inglés, pero es alucinante lo bien que lo están haciendo. Es un caso muy español de grupo que hace algo extraordinario y les dan por todos lados en su propio país. En fin, son pruebas que pone el Universo a los ciudadanos de “Ex-pain”, para ver si aprenden de un vez a alegrarse por el éxito de sus compatriotas.

La gira está, más o menos, en su ecuador: ¿qué balance haces del primer tramo? ¿Los Santos Inocentes y tú seguís bien engrasados?

Estamos en un momento buenísimo. Hay conciertos en los que nos entra la risa de lo bien que funcionan los shows. Nosotros hacemos nuestra parte. Vamos ensayados y somos una apisonadora, pero lo más alucinante está siendo el público, ver sus caras de alegría y participación. Es increíble como estamos celebrando este repertorio que, todo junto por primera vez, parece que une generaciones y descubre emociones escondidas.

¿Habrá Santos Inocentes para rato?

Ojalá. El equilibrio de una banda es complejo. Todos tienen que poner de su parte. No es una cosa exclusivamente mía. Llevamos casi diez años juntos. Y los últimos dos o tres han sido gloriosos. Creo que estamos en un momento fantástico para grabar el próximo disco. El futuro es incierto; pero yo soy un hombre muy fiel y que disfruta con el trabajo en equipo.

“Los festivales son la nueva burbuja, como en su día lo fue la contratación de los Ayuntamientos. Hoy, es absolutamente irracional la cantidad que hay en España”



FESTIVALES Y EL PRÓXIMO DISCO

Has tocado en algunos festivales, y en España te esperan algunos más, ¿cómo han sido estas primeras experiencias? No he sido mucho de festivales. Y te cuento porqué. En mi opinión los festivales son la nueva burbuja, como en su día lo fue la contratación de los Ayuntamientos. Hoy, es absolutamente irracional la cantidad que hay en España. En algún momento se volverá a la normalidad, y hay que tener cuidado, porque la realidad es la que habita ahí fuera, o sea, que tus seguidores paguen una entrada por verte. Habrá que tener cuidado porque muchos se han acomodado en la vida fácil del festival, creyendo que esas quince mil personas que te aplauden en el festival de, digamos, Murcia, estarán ahí cuando vayas a presentar tu nuevo álbum. Y no solo no es así, sino que pocos son los que pueden hacer una gira digna en la que metas más de quinientas personas en cada ciudad. He preferido trabajar en la realidad hasta que he sacado un disco y he preparado un repertorio que creo que funciona muy bien en festivales. Y cuando esta gira termine volveré a lo mío y a la relación directa con quien de verdad tiene interés en lo que hago. Una vez dicho esto, disfruto tocando en festivales y creo que, en su medida, son un bien necesario. Tener delante un público que no se sabe necesariamente tu repertorio y convencerles canción a canción es un reto que me gusta y disfruto como maño de pro.

¿Crees que los festivales pueden hacer que llegues a públicos diferentes al tuyo? ¿Acudes ilusionado a ellos o con ese escepticismo tan propio de Aragón que a veces se torna en ironía?

No soy nada escéptico. Yo creo que sigo siendo una joven promesa y un artista por descubrir. Creo que muchos siguen teniendo una imagen estereotipada y no han escuchado mis discos, ni me han visto en directo. No solo me ocurre a mí, claro está. En general, se habla de los músicos sin conocer su obra. Y se cae en frases hechas, lo políticamente correcto y lo que dice una lo dicen todas. Piensa en casi cualquier artista español y te darás cuenta de que la gente que critica a tal o a cual, en general no ha oído la mayor parte de sus álbumes.

Eres muy cuidadoso en todo lo referente a los directos, escenografía, luces y sonido, ¿asumes que en los festivales hay que relajarse un poco, dado que el número de músicos que desfilan por ellos impide disponer del tiempo de preparación y las condiciones habituales en tus shows personales?

Lo tengo clarísimo. Por eso este era el disco para abrir un poco la puerta. Es una gira basada en el cancionero y el espectáculo era menos importante. Podemos hacer concesiones en festivales, y hacer nuestro show cuando corresponde.

¿Cómo te planteas esos conciertos en festivales, habitualmente más limitados en tiempo de actuación, más comprimidos? No habrá piedad.

¿Los conciertos que veremos en España desde el 8 de julio diferirán respecto a los que has ofrecido en América? No. Es la misma gira. Varío dos o tres canciones por show dependiendo de que me apetezca más esto que aquello, o que piense que determinada ciudad puede alegrarse con determinado guiño; pero básicamente lo que diferencia los shows es que sea festival, pabellón o teatro. Tenemos esas tres opciones básicas preparadas y salimos con la misma intención: al final del concierto quiero ver a todo el mundo con una sonrisa después de haberlo pasado increíble.

Entre las fechas españolas, destaca la del 26 de julio, en el Teatro Real de Madrid, ¿te hace ilusión tocar en tan noble recinto? ¿Quien acuda a ese concierto verá el mismo concierto que en el Príncipe Felipe de Zaragoza o la Plaza de Toros de Valencia?

No, claro, no será como un show en una plaza de toros o en un recinto de grandes dimensiones; pero sí que será parecido al de alguno de los teatros que hicimos en Colombia, por ejemplo. A mí me gusta tocar en teatros. Me dicen que soy el primer músico de rock español que toca en el Teatro Real de Madrid; pero eso no me alegra, ¡me entristece! ¡Cómo han podido ser tan cenutrios de permanecer cerrados a un género concreto durante tanto tiempo!

En septiembre saltarás de nuevo a Estados Unidos, y de ahí a México. ¿El concierto del 12 de octubre en Monterrey pondrá el fin a la gira, o habrá nuevas fechas?

Falta por anunciar parte del cuarto y último tramo de la gira. Son conciertos en USA y México. Monterrey no es el último, pero sí que pertenece al último tramo.

Entre las ideas que barajabas para 2016 estaba grabar un nuevo disco, ¿tienes las canciones? ¿Has grabado algo o piensas hacerlo en los próximos meses?

Tengo material para grabar un buen disco doble. Pero creo que ya vale de grabar discos dobles o extensos. Me toca volver al “timing” del vinilo. Así que en cuanto tenga un hueco, seleccionaré los mejores 45 minutos y me meteré a grabarlo. En cuanto esté grabado lo mezclaré y masterizaré, se lo entregaré a la compañía discográfica (espero que les guste) y ellos pensarán en la fecha idónea para sacarlo.

¿Habrá algún adelanto en forma de canción en estos próximos conciertos?

No. Es un mala idea. En mi caso, parte de mi público son muy buenos rastreadores y desvelarían el trabajo antes de estar terminado. No creo que nadie quiera eso.

Te gusta pensar el sonido de los discos: ¿has ideado ya el de ese álbum? ¿Por dónde irá?

Sí. No me es suficiente con entregar un nuevo puñado de canciones. Para mí es importante que el diseño de producción avance en una dirección nueva y fascinante. “Palosanto” era un disco luminoso y esperanzado. Lo que tengo entre manos creo que tiene un carácter oscuro y contemporáneo. Quiero también la aportación de algún color nuevo y estoy interesado en utilizar un método de trabajo distinto, tanto para los arreglos como para la grabación. De todas formas, definir el disco antes de grabarlo es un riesgo importante. Muy probablemente te pillarás los dedos.

¿Barajas alguna fecha para editar el disco?

2017.