sábado, 18 de junio de 2016

Robert Plant, Bunbury y Damien Rice encabezan el Cruïlla.

Barcelona.- El festival Cruïlla 2016 tendrá lugar los días 8, 9 y 10 de julio en Barcelona, España con un cartel que sigue la tradición del evento de mantenerse “sin etiquetas”, logrando una vez más la confluencia de géneros diversos y disímiles.



Robert Plant es uno de los platos fuertes de esta edición. El cantante del legendario Led Zeppelin estará acompañado de su más reciente banda Sensational Space Shifters, junto a quienes presentará el disco “Lullaby… and the Ceasless Roar”, por primera vez en España.

Otro de los grandes nombres será el músico irlandés de indie folk Damien Rice, quien en 2014 editó “My Faded Favourite Fantasy”, su trabajo más ambicioso, lleno de majestuosos arreglos orquestales.

Alabama Shakes serán los responsables de traer rock, soul y blues de nuevo cuño. El grupo, discípulo de Janis Joplin, ha intentado recuperar ese clásico espíritu musical americano, siendo apadrinados por Jack White.

Bunbury por su parte ha prometido un directo eléctrico repleto de hits que incluirán canciones de Héroes del Silencio.

La voz libre e imprevisible de Cat Power volverá al Cruïlla, esta vez para presentar “Sun”, un trabajo que incorporaba sonidos sintéticos en su discurso y que ella se encargó de escribir, interpretar y producir, como si se tratara de un manifiesto sobre la autoría y el control que ejerce sobre su producción artística.

Desde Colombia también llegará la elegancia tropical, cumbia digital y psicodelia de Bomba Estéreo, cuyos vibrantes directos han llegado a un nuevo clímax tras la publicación de la placa “Amanecer”.

Otro que repite es Fermin Muguruza quien, después de su inolvidable actuación de 2013, vuelve al Cruïlla para presentar en directo su último proyecto, “Nola?”, un disco grabado en Nueva Orleans diez años después del huracán Katrina, donde algunas de las canciones más memorables de su trayectoria (en solitario, pero también con Kortatu y Negu Gorriak) cobran nueva vida gracias al sonido torrencial, jazzístico y festivo de una de las ciudades musicalmente más ricas del mundo.

Después de dos álbumes, “Star of Love” y “Cave Rave”, que los han catapultado a la fama internacional; y con una reputación infalible en directo, este 2016 Crystal Fighters editará su esperado tercer álbum que presentarán en el Cruïlla en un concierto donde han garantizado un“estallido de energía positiva”.

A todo este cartel se suma el flamenco chill de Chambao, los alemanes de Seeed, los ingleses de James, el exquisito free jazz de Snarky Puppy, la ecléctica y virtuosa Esperanza Spalding, los noventosos Skunk Anansie, los vibrantes Rudimental, el mestizaje catalán de Animal, así como Calexico, Digitalism, Love of Lesbian, Ana Tijoux, 091,Elefantes, Xoel López, Ramon Mirabent y Adrià Puntí.

Amaral, Bunbury y Love of Lesbian encabezan el Portamérica 2016.


El Festival de Portamérica 2016 ya toma forma. Este evento multicultural celebrado en Porto Molle, Nigrán (Pontevedra), vivirá su 5ª edición este verano. Sus fechas oficiales para este 2016 serán los días 15 y 16 de julio, según han anunciado sus organizadores en un evento de presentación celebrado en la Cervecería Estrella Galicia de Vigo.

Desde su primera edición, Portámerica trata de conectar musical y socialmente los dos lados del Atlántico y, a su vez, ejercer como plataforma de consolidación para todos esos grupos gallegos emergentes. Un esparate para que aquellos que necesitan el impulso que les permita despegar de forma definitiva, actuando junto a grupos consolidados de diferentes partes de América Latina. Pero una de las esencias del Festival de Portamérica es su carácter multicultural. Además de la música, este evento combina numerosos campos como la gastronomía, los concursos y la convivencia tradicional de las acampadas que se realizan para asistir a todas las jornadas en este tipo de acontecimientos.

Hasta 20 bandas pasarán por esta edición del Festival Portamérica 2016. Aún quedan varias semanas para que arranquen los conciertos del Portamérica, pero parte de su oferta musical ya puede escucharse. Se trata de una de las finalidades principales del festival, que es servir como plataforma de impulso para artistas noveles. Es por ello que el grupo Esmerarte y Estudios Mans han convocado un concurso de maquetas destinado a artistas sin obra editada, en el que se puede participar o votar directamente desde la web.

El ganador del concurso, además de grabar, mezclar y masterizar una pieza «extended play» con Estudios Mans, tendrá la posibilidad de entrar en la lista de actuaciones de la jornada del viernes.Así, el viernes 15 de julio actuarán Molotov, Amaral, Izal, Bostich & Fussible, FM Belfast, Sonido Gallo Negro, Amaro Ferreiro, Pony Bravo, Eme DJ y el ganador del Concurso de maquetas Mans.

Al día siguiente, Bunbury, The Undertones, Love of Lesbian, Talisco, León Benavente, Furious Monkey House, Retrovisor, Myles Sanko, Leiden y ElyElla DJ’s, recogen el testigo.

¿Frase de político o canción?


De las curiosidades que uno se encuentra a través de la red. El político español Albert Rivera, usando una de las frases de la canción "Flore de Loto" durante algún discurso político.


viernes, 17 de junio de 2016

Bunbury recomienda a Trepàt.


Desde su irrupción la banda granadina ha despertado la curiosidad del gato. Seguida de cerca, pero con reservas. Lo que en un momento parecía una tormenta de buenas ideas sobre un boceto indeterminado ahora coge forma en un debut prometedor. “La fiesta oscura” es puro teatro, entre el divertimento y la tragedia, entre lo divino y lo urbano, entre el rock lacónico y el pop costumbrista. Trepàt escenifican el mundo cíclico de la “Metrópolis” con bucles hipnóticos, dan rienda suelta a la exaltación del ser humano errático y mundano en “Martirio” o directamente tiran a matar con la letra dolorosa de “Kalashnikov”. Pero sobre todo te sacan a bailar como a “Ruperto”, sin pasos definidos, sin coreografías, dando tumbos, algunos erráticos, en la oscuridad de una fiesta que se antoja trepidante.

DCODE 2016: Mark Ronson, Love Of Lesbian, Belako, Bunbury, M. Ward...



El festival, que se celebrará en una única jornada el sábado 10 de septiembre en Madrid, tendrá también a Jungle, Zara Larsson, Kodaline, Oh Wonder, Nothing But Thieves y muchos/as más. La organización ha anunciado que es un "cartel paritario".

DCode 2016 por fin tiene cartel. Mark Ronson, Love Of Lesbian, Belako, Bunbury, M. Ward, Jungle, Zara Larsson, Kodaline, Oh Wonder, Nothing But Thieves, Carla Morrison, Delorean... estarán el sábado 10 de septiembre en el festival que se celebra en el campus de la Universidad Complutense de Madrid. También actuarán Noise Nebula, Garden City Movement, Clean Cut Kid, Triángulo de Amor Bizarro, Jimmy Eat World, Dagny, 2manydjs e Independance DJs. Según la organización, se trata de "un cartel paritario".

Todos estos nombres su suman a Eagles Of Dead Metal, ya adelantados hace meses como primer avance del cartel de DCode 2016. Además de música, habrá actividades para niños, mercado, arte... De momento, hay una oferta de entradas a 35 € que se mantendrá hasta el 23 de junio. Más información y entradas en www.dcodefest.com

Mutaciones Tour 2016 3º round

BUNBURY
Mutaciones Tour 2016 

3º round - España.


Bunbury en el cartel de la nueva edición del festival DCODE.



Bunbury, Mark Ronson y Eagles of Death Metal, en el cartel de la nueva edición del festival DCODE.

Mark Ronson, Jungle, Bunbury o Eagles of Death Metal son algunos de los artistas que pasarán por la nueva edición del festival DCODE, que se celebrará el 10 de septiembre en el Campus de la Universidad Complutense de Madrid.

Una programación en la que se mezcla lo mejor del indie nacional con algunas referencias internacionales de alto nivel. Es el caso de Zara Larsson, que solo pasará por España en esta ocasión presentando sus últimas canciones, éxitos de ventas en buena parte del continente europeo.

Grupos veteranos como Jimmy Eat World, Love of Lesbian o Enrique Bunbury se unen a nuevas promesas y DJ que amenizarán la extensa jornada. El cartel se completa con más de una veintena de artistas: Kodaline, 2ManyDJs, Oh Wonder, M. Ward, Triángulo de Amor Bizarro, Nothing but Thieves, Carla Morrison, Dagny, Clean cut Kid, Bear's Den, Garden City Movement, Delorean, Belako, Noise Nebula y Independance DJs.

Las entradas ya están disponibles en la web Ticketmaster a un precio de lanzamiento de 35 euros.

Los Olivos: Tributo internacional a Héroes del Silencio y Enrique Bunbury.



La banda tributo a Héroes del Silencio 'Senda' y Jeshua 'La voz más heroica de América” ofrecerán un concierto en la que repasarán temas de la banda de Enrique Bunbury que arrasó desde finales de los ochenta hasta mediados de los noventa.

La cita es este viernes 17 de junio en el mítico Tequendama Bar de Los Olivos. Las entradas para el mejor tributo de la leyenda Zaragoza van desde S/ 20 soles y el día del concierto en la boletería del local a S/ 25 soles.

El grupo Héroes del Silencio sigue muy presente en el panorama musical. La mítica banda tiene en nuestro país un espejo fiel para que todos sus seguidores y fans incondicionales puedan seguir disfrutando de sus canciones.

El grupo Senda y Jeshua esperar reunirse este viernes con sus seguidores en el distrito de Los Olivos.

jueves, 16 de junio de 2016

Galería fotográfica de Enrique Bunbury en Guadalajara, Jalisco.

A continuación mostramos las diversas fotografías recaudadas de los conciertos ofrecidos por Enrique Bunbury en su reciente gira "Mutaciones Tour 2016" en Guadalajara, Jalisco, fotografías del 19 y 20 de abril de 2016. Si conoces a alguno de tus amigos, comparte el enlace, y del mismo modo, comparte con nosotros tu experiencia en el concierto en el que hayas estado presente.











Galería fotográfica de Enrique Bunbury en San Luis Potosí.

A continuación mostramos las diversas fotografías recaudadas de los conciertos ofrecidos por Enrique Bunbury en su reciente gira "Mutaciones Tour 2016" en El Domo de San Luis Potosí, el pasado 17 de abril de 2016. Si conoces a alguno de tus amigos, comparte el enlace, y del mismo modo, comparte con nosotros tu experiencia en el concierto en el que hayas estado presente.

















Jose Girl.



-Leo que de niña fuiste contorsionista... ¿Qué hay de ello?

Provengo de una familia de circo, sobre todo por parte de madre. La de mi padre era una familia convencional de castilla la mancha pero él desde muy joven tenía pasión por el mundo del trapecio y se marchó a Madrid a trabajar y a entrenar en un gimnasio, hasta que se unió a un circo y así conoció a mi madre. He vivido en ese ambiente desde que nací hasta casi los 7 años, cada día en una ciudad, actuando para la gente de los pueblos. Desde muy niña aprendí y actué como contorsionista en el circo familiar. Era uno de esos circos de antes, de titiriteros, cómicos y gimnastas, con producción muy rústica. Con nada de dinero y mucha pasión.

-¿Cómo diste el paso a la fotografía? ¿Qué te atrapó, cómo se decantó tu vocación?

Fue cuando todavía cursaba lo que era E.G.B cuando empezó a interesarme tomar fotografías. Tenía una cámara malísima compacta y salía a tomar fotos por el barrio donde vivía, el Arrabal de Zaragoza. Cuando cursé el instituto me prestaron una réflex por unos días y me apasionó. Decidí al poco tiempo que no quería hacer COU ni ir a la universidad porque no había ninguna carrera que a mi parecer me ofreciera lo que buscaba, así que hice ciclos formativos de imagen y comencé mi autoformación.

-¿Por qué Josefa Gómez pasa a llamarse Jose Girl? ¿Cómo fue ese paso? ¿Querías mantener, también, un cierto equívoco? Algunos pensaban que eras un hombre, ja, ja, ja...

En realidad nunca me han llamado por mi nombre real, solo el primer día de cada curso y entonces ya les decía que me llamaran Jose. Me han llamado así en mi casa desde que tengo uso de razón. Lo de Jose Girl lo decidí poco antes de mi primera exposición fotográfica en Valencia. Como tú bien dices, mucha gente al oír mi nombre decía que era un nombre de chico y quise hacer el juego de palabras. 

 -¿Qué rescatarías de esos años de formación, qué te interesaba?

Lo mejor de los años de formación fue la gente que conocí en los cursos a los que acudí. Por aquel entonces eran ciclos nuevos y normalmente la gente que acudía era muy alternativa, diferente, eramos gente que pasamos de la universidad porque no queríamos meternos en estudios tan largos y que nos iban a proporcionar poca formación sobre lo que buscábamos. Gente a la que le interesaba mucho la música y el audiovisual, disfrutábamos creando y nos dejaban. Hice muchos buenos amigos en esos años, tanto en Zaragoza como en Valencia.

-He visto que en tu fotografía hay algo inquietante casi siempre, una fuerza oscura.... ¿Es una búsqueda deliberada o sencillamente está ahí y lo encuentras?

Es deliberada desde el momento en que es lo que a mí me interesa. Cada uno lo llama de una manera, tú lo llamas fuerza oscura. Supongo que lo que cada uno busca a la hora de hacer una foto o un retrato lo encuentra. El que busca luz, la encuentra, y el que busca un lado oscuro también, porque en todo lo que vemos hay de los dos. Dos personas con dos puntos de vista artísticos opuestos fotografiando una misma escena dan como resultado imágenes bien distintas.

-No te gusta hablar de influencias, y con razón... A veces se dicen por ubicarte. En tu página web se habla de Josef Koudelka, Anders Pedersen, García-Alix o Diane Arbus... Quizá, viendo ‘Misfits’, yo también pensé en Irving Penn y en Avedon... ¿Qué se aprende de los maestros? ¿A olvidarlos, a buscar otro camino?

Me han dicho varias veces eso aunque no estoy de acuerdo. Tengo muchísimas influencias y creo que se nota. Todos los que citas son maestros para mi. Nunca hay que olvidarlos , siempre seguirlos, así se encuentran nuevos y propios caminos.

-La música es importante en tu vida, por diferentes motivos. Has hecho varias series de música y varios libros. ¿Qué encuentra la fotografía en la música, qué encuentra tu sensibilidad?

La música siempre ha sido una de las cosas más importantes para mí, forma parte de mi vida. La fotografía también. El fusionar ambas es para mí un auténtico disfrute. Mirar a los músicos, cómo se mueven , cómo entran en trance encima de un escenario y poder plasmarlo a tu manera es para mí una manera de estar también en el escenario, de participar de los shows de otros. Entras en tu propio trance. Es un tipo de fotografía muy libre a diferencia de la de encargo, de catálogo o de moda, eres libre de interpretar lo que ocurre allá arriba a tu manera. Eso es muy excitante.

-Mirando las series de Nacho Vegas, de Leiva o de Enrique Bunbury, tengo la sensación de que exploras el retrato muy expresivo y a la vez una foto muy narrativa..., de personas no sé si complejas o con una desazón existencial. ¿No sé si estás de acuerdo? ¿Vive el músico en una cuerda floja continua?

Depende del músico, pero creo que en general sí. Los compositores son seres sensibles y frágiles. La de músico es una profesión expresiva, narrativa e inestable, cómo tú bien dices. No es facil estar ahí arriba, ofreciéndote cada noche a un público, transmitirle los sentimientos que han ido a buscar y cumplir siempre con sus expectativas. Para mí eso es una auténtica cuerda floja.

-Te has acercado al mundo del boxeo, de la lucha libre... ¿Qué te interesa de ese mundo que a veces parece tan frágil y teatral como grotesco?

Lo teatral es algo muy atractivo para un fotógrafo, es algo que alimenta nuestra creatividad. Si además le añadimos el aspecto barrial y popular de la lucha libre y el boxeo es cuando a mí personalmente más me atrae. Las imágenes son crudas, nada posadas porque ese mundo es así. Posee para mi un glamur underground que forma parte de como veo las cosas.

-Me impresionan algunas de tus caras: la intensidad, el arrebato del gesto, el río de las arrugas. ¿Qué tiene o quiere tener un retrato de Jose Girl?

Busco el gesto entre los gestos, la mirada entre las miradas, ese gesto y esa mirada que normalmente nadie muestra al posar, sino que pasan fugazmente cuando no se posa, cuando uno no se siente vulnerable ante una cámara.

-¿Cuál es la foto que mejor te define, que mejor te retrata?

Cada foto tiene mucho de mí y parte de quien es retratado.

-¿Cómo se alimentan y se interfieren las creaciones de Enrique Bunbury, su compañero, y de Jose Girl?

Enrique y yo llevamos muchos años creando juntos. Desde el principio se dio como algo natural y emocionante y disfrutamos mucho haciéndolo. Tanto en las creaciones conjuntas como en las de cada uno siempre hay un poco del otro presente.

Eres creadora de vídeo y a la vez has sido objeto de una película... ¿Cómo es la experiencia, por qué no se ha estrenado esa pieza, que yo sepa?

Aquello fue una propuesta de un realizador alemán que surgió con una exposición fotográfica en Berlín. La película nunca llegó a tomar forma, algo de lo que me alegro. Soy una persona reservada a la que le gusta estar detrás de la cámara, y sufro siendo observada.

Qué sucede cuando se echa el telón del espectáculo Bunbury.



Josu Lapresa, redactor jefe de 'Rolling Stone', reconstruye en un libro los pasos hacia 'Pequeño', el disco que salvó al músico.

Se apagan los focos y para la música.

Cuando se desmantela el escenario del último concierto de la gira que da un cantante o un grupo, se abre un paréntesis que no se indaga con frecuencia, el despojo del personaje de su disfraz y la aparición de la persona, con una imagen pública, pero también con un trabajo, con luchas y dudas, los golpes con la realidad, aspiraciones, puertas que se intentan abrir y se resisten… Y con Bunbury, que actúa siempre, poner el ojo en esa mirilla era aún más complicado. “Son historias maravillosas” estas del entrebastidores de una grabación, dice Josu Lapresa (Pamplona, 1979), periodista musical y redactor jefe de Rolling Stone. Con el empeño de revelar qué sucede más allá de las entrevistas de promoción que se quedan —o no— en nuestras retinas, Lapresa ha escrito Pequeño: El disco que salvó a Bunbury (Lengua de Trapo, colección Cara B), un libro que reconstruye como un rompecabezas de una época pre-Internet. Y el recorrido que hizo la exvoz de Héroes hasta la creación del disco que marcó un antes y un después en su carrera, en un intento de separar al músico de esa imagen teatral, un álter ego escénico que es su propuesta a la vez que su cárcel. ¿Cómo es Enrique Ortiz de Landázuri cuando deja de actuar? ¿Cómo se articulan los engranajes del mundillo que rodea la música?

1996. Héroes del Silencio se separa después de pocos álbumes, muchísimo éxito y una horda de seguidores a los que dejan en ese fango particular que consiste en que desaparezca un referente para la ilusión. "¡Héroes, héroes, héroes!". El público reclamaba a su banda en los conciertos que presentaban a Radical Sonora (1997), el primer trabajo en solitario de Bunbury, “en el que se subió al carro de una moda, y se traicionó a sí mismo”. El álbum no les dio motivos de alegría. Y el patinazo fue descomunal, y crucial el momento para este zaragozano que Lapresa, describe “como una estrella de rock enorme en este país”, un hombre que afrontaba por vez primera “su primer paso atrás”, y el periodista lo cuenta con detalle. “El libro está muy ligado tanto a Pequeño como a Radical sonora, si no le hubiera salido mal, quizá su carrera sería totalmente distinta o no sería…”, explica. Y en él se encuentran paso a paso, relatadas como un gran reportaje periodístico, las influencias, los viajes, las reacciones o las conversaciones, a partir de entrevistas con Bunbury y su entorno, y el rastreo por biografías, críticas y crónicas, y vida de los fans.

Lapresa, un fan de Bunbury “con altibajos; a veces, durmiente, a veces, activo” piensa que a este casi nunca se le ha hecho justicia. “Su concepción del artista y del espectáculo, de lo que cree que tiene que ofrecer al público, no es habitual en este país y se tiende a frivolizar o a desdeñar y ver su fachada, y no el proceso…”. Estilismos pensados al milímetro, extravagantes uñas pintadas, maquillaje, boas que rodean el cuello, poses lánguidas… Bunbury no ha escatimado en gestos, colores y ropajes para construir un mundo, ese personaje de excesos, que se extiende a la coreografía, las fotos, los símbolos, el grafismo. “Un grupo normal no tiene tantas aristas y no tiene tantos peligros, que es lo que le sucede a Bunbury; no puede permitirse retroceder. La culpa también la tiene él, después hay que aceptar que te juzguen por el continente y no el contenido”, reflexiona Lapresa, que defiende sin embargo la originalidad del artista: “Su propuesta creo que es sincera pero entraña riesgos, que te critiquen por fantasma. Su discurso hace que tenga que reaccionar a todo de manera extraordinaria, que se equivoque después de forma extraordinaria”. Y Lapresa considera que si bien es cierto que ha tomado prestadas cosas, lo ha hecho de una manera personal, con la aportación de sí mismo. “Desde que existe el rock alguien ha copiado siempre a alguien”, zanja el autor del libro.

Y así, cuando llegó Pequeño, “no se esperaba nada auténtico de este disco sin artificio; no se ha podido separar el prejuicio de su música de verdad”. En el trabajo se veían las influencias que a Bunbury después le abrieron un continente que lo recibió y en el ahora que vive, de la mano de Aterciopelados como anfitriones. Pero había encontrado su camino, al menos por unos momentos. Y nuevos fans, el comienzo de las giras por Latinoamérica, el fin de las que daba en Europa, un sonido… “Siempre está cambiado, es una persona muy inquieta musicalmente. Es como si tienes cuatro ángeles y demonios alrededor; pesa más el que le da más color al disco en el que trabaja", relata Lapresa que va desgranando los sentimientos del artista, pequeñas experiencias, sus orígenes, en un trabajo en el que se tenía que confrontar con el celo y la reserva por su intimidad de Bunbury.

miércoles, 15 de junio de 2016

El disco con el que Héroes del Silencio se hicieron grandes.



Ensayaban en un local “desastroso”, en el que se filtraba hasta el ruido de la lavadora del vecino de arriba, pero allí se gestaron algunas de las mejores canciones del rock español. Así lo recuerdan Pedro Andreu y Joaquín Cardiel, antiguos batería y bajista de Héroes del Silencio, mientras miran de reojo la portada de Senderos de traición, reeditado por Parlophone con motivo del 25 aniversario del disco. Un trabajo incuestionable, hijo de una férrea disciplina de dos ensayos diarios durante todo el año que dieron sus frutos:

"Una tarde llegué al local y estaba Juan tocando, tenía algún aparato nuevo y estaba con el delay de Entre dos tierras. Me gustó y me senté a tocar sobre lo que tocaba. Había mogollón de energía, y cuando apareció Joaquín con el timbre que faltaba pensé que teníamos un gran temazo”, recuerda Andreu. “A Enrique le costó un poco más entrar al trapo de la canción, ha estado más en otras músicas tirando a Bowie, Van Morrison… le gustaba más esa otra línea, y al principio no estaba muy convencido, pero acabó siendo el hit de la banda”.

Conseguir el inicio definitivo de Entre dos tierras les costó horas de ensayo y error, “la tocamos como setecientas veces”, confiesan ahora, cerveza en mano, dos de los miembros del cuarteto maño que completaban Enrique Bunbury y Juan Valdivia. Se tomaban el trabajo “muy en serio, con un punto más de profesionalidad, con aires de creérnoslo mucho, y eso nos diferenciaba, la confianza”. Para no romper la concentración, durante los ensayos “no podía entrar nadie en el local, y nadie tocaba cuando no tenía que hacerlo”. La grabación del álbum, en los estudios Kirios de Madrid en el año 90, corrió a cargo de Phil Manzanera: “Entendía al grupo, tenía prestigio internacional y por fin pudimos ver nuestras canciones plasmadas como Dios manda”, recuerda Cardiel. Sabían que tenían “muy buen repertorio” y grabar “casi en directo” les resultó “muy cómodo”. No atendían a modas: “No hay elementos forzados, no hay una producción buscando algo del momento, sino que suene bien siempre”, aclara Andreu. Remasterizado, se corona imperecedero.

Las letras oscuras y brillantes de Bunbury abordaron temas espinosos, como la droga en Maldito duende y Hechizo y la prostitución en Con nombre de guerra, pero el único problema llegó con el vídeo de Entre dos tierras, ya que “la MTV lo censuró, recortó la pelea de gallos”. En Oración invitaban a la acción, una canción que ilustra los tiempos que corren, pero no la cederían para uso político: “Nunca nos la han pedido, saben que les diríamos que ni de coña. No somos muy amigos de ideologías. Aunque las tengamos, el grupo es el grupo”.

Acompañando al disco, el DVD del concierto que ofrecieron en el Hipódromo de Madrid el 22 de junio de 1991 ante 120.000 personas, junto a Gabinete Caligari y El Último de la Fila. “Era una forma de poner una pica en España y de reivindicar al grupo”, y la prensa se posicionó: 

“Los que nos querían, nos quisieron más y los que nos odiaban nos odiaron más”. Pasiones encontradas, como todo lo que gusta en exceso: “No tuvimos tiempo de autocriticarnos, ya teníamos bastante ración de palo por ahí”.

Este trabajo supuso “un punto de inflexión en cuanto a popularidad”, pero también un extra de confianza interna: “Nos hizo más seguros. Nos dio la razón para seguir siendo lo que éramos”. Y su intensa historia acabó en 1996, tras doce años, cuatro discos y cientos de conciertos. El grupo “se auto-consumió. Era una democracia tiránica, si alguien decía que no a algo, no se hacía. No parábamos, no había un año de descanso, y al final nos extinguimos”, mantiene Cardiel. Andreu declara que “la banda murió de cansancio. No acertamos en el momento, porque hacía horas que nos habían ofrecido hacer una gira en Japón, me moriré con las ganas de haber ido allí a tocar”. En su historia también reconocen problemas de ego: “Existen en cualquier pareja y éramos una pareja de cuatro. En Enrique y Juan, muy potentes”, expresa el bajista, a lo que el batería matiza que “potentes éramos todos, pero quizá a ellos les resulta más fácil tener ese ego a flor de piel”. Aún así, Cardiel cree que “si nos juntáramos los cuatro a tomar cañas olvidando todo lo que ha pasado seguramente sería otra cosa. A veces nos quedamos con lo peor del pasado y no vemos lo positivo”.

En 2007 resucitaron para una gira apoteósica de diez conciertos, pero desde entonces niegan haber recibido tentativas económicas: “La gente sabe que si hacemos algo será porque queremos nosotros. Por el momento están las cosas detenidas, pero si me necesitan estoy listo para salir a tocar”, sentencia el batería. “Yo mañana mismo, si hace falta”, se suma su compañero.

Nueva York reúne a "viejas glorias" de la canción.



La amistad de Raphael y Enrique Bunbury se remonta a principios de siglo. Ambos han compartido escenario en varias ocasiones interpretando Infinito compuesto por el ex vocalista de Héroes del Silencio, que ha cedido varias canciones al de Linares (Jaén). Esta vez, los amigos se han pisado los talones en la Gran Manzana.

Raphael, de 73 años, actúa este miércoles en el majestuoso e histórico Beacon Theatre neoyorquino, donde llega procedente de Austin (Texas) dentro de la gira En su gran noche en Estados Unidos; antes conquistó al público mexicano con una decena de recitales.

Con más de medio siglo en los escenarios -y en la carretera- el artista regresa a la ciudad donde se estrenó en 1967 en el mítico Madison Square Garden. En estos 50 años, Raphael ha dado conciertos en los principales escenarios de Nueva York - donde dice que se siente "como en casa"-, entre ellos el Radio City Hall y el Carnegie Hall. Aquí actuó en 2006, durante la gira de su álbum Cerca de ti. Un repaso de los trabajos de cuatro décadas y en el que varias canciones fueron compuestas por Bunbury.

Algunos años menos lleva el zaragozano en el mundo de la música, aunque también son muchos. La carrera musical de Bunbury arrancó a mediados de los 80 y los primeros éxitos llegaron junto a la banda Héroes del Silencio, que permaneció unida hasta 1996. Después, siguió su aventura en solitario.

Bunbury llenó el Irving Plaza dos días consecutivos la semana pasada; antes había pasado por Texas y Chicago y ahora se prepara para la gira española.

En la céntrica plaza de Union Square, los fans aguantaron pacientemente las colas para acceder a esta sala que comenzó a ofrecer conciertos en 1978 y en la que han actuado U2, los Ramones o Eric Clapton entre otros. Dentro, acompañaron al cantante entonando canciones como Maldito duende.

El artista está de gira con su álbum MTV desenchufado, el libro de las mutaciones, que no es una "selección de canciones que me apetecía replantear", según explicó Bunbury en el lanzamiento del disco.

Estas no son las únicas 'viejas glorias' españoles que han llegado a la Gran Manzana y que están de gira por Estados Unidos. La pasada semana también colgó el cartel de sold out (entradas agotadas) en la sala Stage 48, Hombres G. Un local con capacidad para más de 1.000 personas -donde habitualmente se oye mucho ritmo latino- y donde se escucharon clásicos de la banda de los 80 como "Sufre Mamón". El cuarteto capitaneado por el vocalista David Summer celebró el lleno en esta primera parada de la gira americana, que les llevará a nueve escenarios más hasta finales de mes.

Enrique Bunbury quiere llenar el Auditorio Nacional.



Enrique Bunbury es uno de los cantantes más queridos en el país. El cantante aragonés regresa a nuestro país para hacer dos fechas en el Auditorio Nacional.

Enrique Ortiz de Landázuri Izarduy, mejor conocido como Enrique Bunbury se ha convertido en uno de los artistas y solistas más importantes de habla hispana. En especial, en México, este cantante ha cautivado más fanáticos que casi cualquier otro.

El carisma y las canciones de Enrique Bunbury son el por qué este ex Héroes del Silencio se ha convertido en una sensación tan grande. Nunca ha dejado de sembrar y cosechar éxitos, aunque desde el año pasado y lo que va de este, Bunbury se ha enfocado más en sus giras y presentaciones en vivo, dándole una importancia grande a México y esto le ha funcionado muy bien.

Un Unplugged (hecho en México) con MTV, una gira por todo el país, la pasada y reciente presentación en el Vive Latino, y ahora no una, sino dos fechas en uno de los foros más importantes de la República Mexicana… Bunbury es mexicanísimo y un ciudadano querido en la escena musical.

Y en resumen: Enrique Bunbury, retornará a los escenarios de la capital. La cita para este par de veladas musicales con el Hombre delgado que no flaqueará jamás serán los próximos miércoles 28 y jueves 29 de septiembre en el Auditorio Nacional. La preventa Banamex, para ambas fechas, se realizará los días 19 y 20 de mayo.

Enrique Bunbury
Fecha: 28 y 29 de septiembre
Hora: 20:00 hrs
Lugar: Auditorio Nacional

¡Bunbury También va a Monterrey!
Bunbury hará una escala de su Mutaciones Tour en la Ciudad de Monterrey. La cita será el próximo miércoles 12 de octubre en el Auditorio Banamex.
Fecha: 12 de octubre
Hora: 20:00 hrs
Lugar: Auditorio Banamex

martes, 14 de junio de 2016

Dos clavos a mis alas - Cuarto sencillo del MTV Unplugged "El libro de las mutaciones".


Enrique bunbury presentó la canción “Dos Clavos A Mis Alas”, siendo este el cuarto sencillo del “Unplugged Mtv”, álbum que lleva por título ” El Libro De Las Mutilaciones”. 

El disco fue grabado en Ciudad De México en el año 2015 y ha tenido gran acogida con el público, gran parte de su éxito ha sido por sus colaboraciones. Bunbury hecho una vista al pasado y decidió invitar a León Larregui, vocalista de Zoe como un buen espaldarazo, es bueno recordar que esta banda invito al español a su desconectado para presentar la canción “Nada”.

A estas colaboraciones también se unieron Vetusta Morla y el intérprete de rancheras Pepe Aguilar. Para el cantante, realizar colaboraciones es algo natural. A lo largo de su trayectoria ha hecho duetos con Raphael, Andrés Calamaro, Ely Guerra y Carla Morrison, entre otros.

A sus 48 años Enrique Bunbury nos demuestra que está más vigente que nunca y que sumar años lo hace toda una leyenda del rock en español, tal cual como lo demuestra en éste “Unplugged Mtv”.

Finaliza el 1er y 2do Round del Mutaciones Tour 2016.



A través de la red social "Facebook", el equipo de prensa de Enrique Bunbury lanza el siguiente comunicado.
Finalizados el 1er y 2º Round del Mutaciones Tour 2016, nos encontramos a mitad de gira.
Nos esperan el 3er y 4º Round!!!
Atentos a las redes sociales oficiales...
Próximamente anunciaremos más conciertos, tanto del tramo español como en USA y México.
Brindo por los que nos vieron y los que vendrán a vernos!!!!

Bunbury en Nueva York: Rock en llamas.



La gira internacional de Enrique Bunbury recaló esta semana en Nueva York, en dos conciertos consecutivos el 6 y el 7 de junio en el Irving Plaza. Al segundo, último show antes de su gira española –que arranca el 8 de julio en el Festival Cruïlla de Barcelona–, acudió Julio Valdeón.

Enrique Bunbury
Irving Plaza, Nueva York
7 de junio de 2016

Texto: JULIO VALDEÓN.
Fotos: IVÁN CÓRDOBA.

Mientras repaso el concierto de Enrique Bunbury en Nueva York (en realidad, han sido dos, lunes y martes; yo asistí al segundo), imagino a un crío que pregunta por esa cosa tan rara que escuchó el otro día.

—¿Abuelo?
—¿Sí?
—¿Qué es el rock?

El viejo tiene para elegir. ¿Le habla de la fama? ¿De caprichos y excesos? ¿De giras multitudinarias y escenarios monumentales? ¿Alude a las musas, el blues y la poesía? ¿Qué tal si enumera discos gloriosos, canciones legendarias y estribillos incandescentes? Todo sería más fácil, fuera dudas, si el chaval hubiera visto a Bunbury. Porque el otro día y durante dos horas largas nuestro despistado adolescente, enamorado de futbolistas y “youtubers” y amamantado en la banalidad de las redes sociales, habría recibido una respuesta inapelable.

El rock, en fin, es una sala, la Irving Plaza, muy cerca de Union Square, junto al East Village, donde un zaragozano ambulante oficia para un público de mil leches. Escoltado por una banda feroz en una noche que arrancó en lo más alto, como una final en la que el delantero golea desde el centro del campo en cuanto arranca el partido, mediante una bestial recreación de ‘Iberia sumergida’, el himno de Héroes del Silencio. Cada uno de los temas del grupo, de ‘La sirena varada’ a ‘El camino del exceso’ y ‘Avancha’, exhibieron el chasis de un meteorito en llamas. Mención especial para ‘Maldito duende’, con Bunbury literalmente apoyado en un mar de brazos y el Irving Plaza transformado en caldera. Se prestaba a ello la idiosincrasia de sus pistoleros. Unos Santos Inocentes que operan como conjunto clásico, batería, dos guitarras, bajo y teclados. Profesionales muy curtidos, aunque libres de los automatismos inevitables de muchos ases a sueldo, que saben cómo aportar filigranas, dobros y acordeones, cuando lo pide la ocasión.

‘El club de los imposibles’ puso el visor sobre esa barbaridad llamada “Flamingos”, el disco que confirmó lo que Bunbury había insinuado con “Radical sonora” y remachado con aquella obra maestra titulada “Pequeño”. Ante el pasmo general, frente al cinismo de quienes malvenden pasaportes de autencidad sin detenerse a escuchar, y muy lejos de conformarse con los caminos gastados, el que fuera mascarón de Héroes se había reciclado en otro. Abría las compuertas de un Bunbury poliédrico, inquieto, melómano, brillante, que entre otras audacias exploraría el cancionero popular hispanoamericano para llevarlo de la mano junto a Tom Waits y Goran Bregovich. Como si fuera un Leonard Cohen “pachuco” o un Nick Cave reciclado en estudioso de José Alfredo, conjuró los evangelios de Jacques Brel y Keith Richards añadiéndoles una paleta millonaria en especias.



El rock afilado de ‘Destrucción masiva’, con sus ecos alucinados y su letra de combate, tan apropiada para tiempos convulsos, desembocó en ‘Dos clavos a mis alas’, uno de esos temas que cedió a Raphael y que Enrique interpreta con la finura y la eficacia necesarias para situarlo en el ambiguo territorio, entre el intimismo descarnado y el pavoneo melodramático, que reclama. A partir de aquí ya todo fue un terremoto. ‘La sirena varada’ enloqueció a la gente y ‘Porque las cosas cambian’ sirvió para recuperar el “Helville de Luxe”. Uno de los grandes discos, suyo o de cualquiera, de los últimos años. Un monumental catálogo de cuajo y rajo que buceaba en el rock USA y el country y del que los imbéciles de guardia destacaron cualquier anécdota excepto su inspiración monumental. Situada entre varios temas de Héroes, ‘Porque las cosas cambian’ sirvió para exhibir la distancia entre el Bunbury que un lejano día abusó del rock enfático y pesadote y el fulano inquietísimo que, sin olvidar su matriz rockera, también dialoga con Buck Owens, Roy Orbison y Adriano Celentano.

‘Que tengas suertecita’ abrió el arcón de otro disco imperial, “El viaje a ninguna parte”. “Que no hagas caso de aduladores / que no te fíes de los vencedores / ganando competiciones / elecciones y popularidad”. Versos certeros y urgentes para su particular mezcla de ‘Forever Young’ y ‘Palabras para Julia’, o algo así, que enlazó con ‘Alicia (expulsada en el País de las Maravillas)’ y su exploración del corazón de las máquinas, aquí más cruda y dura, mientras que ‘El extranjero’ escupía sobre las tablas los efervescentes aires balcánicos del artista dueño de un estilo híbrido y libérrimo, con declaraciones de principios tan necesarias como ese rotundo “Los nacionalismos, que miedo me dan / Ni patria ni bandera /ni raza ni condición / Ni límites ni fronteras / extranjero soy”. Superfluo aclarar la emoción con la que fue recibida.

La bestial ‘Infinito’, borracha de mejicanismos, inclasificable y al mismo tiempo clásica, tanto que aún sabiendo que pertenece a “Pequeño” te preguntas si Chavela Vargas no la hizo suya allá por los cincuenta del D.F. más canalla y bohemio, dio paso a la torrencial ‘El hombre delgado que no flaqueará jamás’. Un “tour de force” que en directo acojona. ‘Despierta’, el aldabonazo político que abría “Palosanto”, con sus guiños al rythm and blues tóxico de Mali y sus teclados gaseosos, añadía intensidad a la pócima. Le siguió una tacada de Héroes y la estremecedora ‘Lady blue’. Cantada, dicho sea, no muy lejos de los difuntos The Magic Shop, el cavernoso estudio del Soho donde fueron grabados los últimos dos discos de David Bowie y que chapó hace un mes, víctima de la ola especulativa que eviscera Manhattan. La alusión al Duque Blanco, a la tristeza y al “nada queda de las vueltas que el tiempo nos dio / todo se fue con el huracán”, más pertinente que nunca por cuanto ‘Lady blue’ invoca el pulso frío y derretido que patentó Bowie, puso el broche.

En la la rueda de los bises ‘Más alto que nosotros sólo el cielo’ presentaba a un Bunbury que sabe ajustarse el traje de terciopelo como nadie. ‘El rescate’, la desoladora carta de desamor de ese “Blood on the tracks” funambulista y viajero que es el “El viaje a ninguna parte”, sonó junto a ‘La chispa adecuada’. ‘Los habitantes’, primera cata que ofrecía del fabuloso “Las consecuencias”, del que también cantó la cegadora ‘De todo el mundo’ y la apropiada despedida de ‘…Y al final’, con su trote de vals mejicano y fantasmagórico, remachaban por todo lo alto un concierto histórico.

¿Qué es el rock?, pregunta el nieto a su abuelo mientras clava en la pantalla del teléfono su pupila azul. Bien, veamos. ¿Qué tal Enrique Bunbury, con seguridad la estrella más internacional que jamás hayamos tenido, mientras silba metralla y cauteriza heridas?

Y ya, aquí lo dejo, que por más que insista no hay forma de reembolsar mediante palabras todo lo que recibimos.

Enrique Bunbury “Dos Clavos A Mis Alas”.



El cantante Enrique bunbury presenta la canción “Dos Clavos A Mis Alas”, este es el cuarto sencillo de “Unplugged Mtv”, álbum que lleva por título ” El Libro De Las Mutilaciones”. La canción es un cover que sirvió para brindarle tributo al artista español Raphael, una de sus más grandes influencias.

El disco fue grabado en Ciudad De México en el año 2015 y ha tenido gran acogida con el público, gran parte de su éxito ha sido por sus colaboraciones. Bunbury hecho una vista al pasado y decidió invitar a León Larregui, vocalista de Zoe como un buen espaldarazo, es bueno recordar que esta banda invito al español a su desconectado para presentar la canción “Nada”.

A estas colaboraciones también se unieron Vetusta Morla y el intérprete de rancheras Pepe Aguilar. Para el cantante, realizar colaboraciones es algo natural. A lo largo de su trayectoria ha hecho duetos con Raphael, Andrés Calamaro, Ely Guerra y Carla Morrison.

A sus 48 años Enrique Bunbury nos demuestra que está más vigente que nunca y que sumar años lo hace toda una leyenda del rock en español, tal cual como lo demuestra en éste “Unplugged Mtv”.

Bunbury en Málaga 2016.



Bunbury llega a Málaga el próximo sábado 6 de agosto con motivo de las Serenatas de la Luna Joven 2016.

Hace treinta años que Enrique Bunbury firmó su primer contrato discográfico… Ahora, vuelve a salir de gira, dispuesto en esta ocasión a presentar el trabajado y esperado proyecto Unplugged. El Mutaciones Tour 2016 coincide con esta otra fecha en el ya usado calendario.

El artista que ahora camina solo por rutas europeas y americanas, ha seleccionado cuarenta canciones que le han marcado en las tres últimas décadas: 1986-96, con Héroes del Silencio, 1996-2006, con el Huracán Ambulante y 2006-2016, con los Santos Inocentes, aproximadamente. Son, las canciones más importantes, o las que más han importado, en todo este tiempo.

Con treinta años de escenarios, Bunbury y su banda tocará en festivales y se ajustará a sus horarios, pero promete darle su merecido cada noche. También tocará en auditorios, donde el tiempo se estirará y se entregará al éxtasis y al placer extremo de intentar otorgar unos instantes de felicidad. Para Bunbury, la felicidad es eso… un escenario cargado de rock.

lunes, 13 de junio de 2016

Enrique Bunbury se le fue a la yugular a... Donald Trump.



El rockero Enrique Bunbury no tuvo pelos en la lengua para criticar al magnate estadunidense Donald Trump por su discurso y admitió que rechaza "el racismo y la discriminación que maneja en sus discursos".

"Donald Trump satisface sólo a un círculo de votantes descerebrados", comentó el cantante durante una entrevista.

Colaboración del año "León Larregui".

Colaboración del año: Enrique Bunbury – Chispa Adecuada ft. León Larregui: #MtvColabLarregui #MTVMiaw

Enrique Bunbury abre nueva fecha para el Auditorio, 5 de octubre.



El cantautor español, Enrique Bunbury, ofrecerá un concierto más en el Auditorio Nacional el próximo 5 de octubre, como parte de su “Mutaciones Tour 2016”.

Luego de la fuerte demanda de boletos de los shows programados para los próximos 28 y 29 de septiembre, y 4 de octubre en la Ciudad de México, Bunbury dará un concierto más para cantar los temas incluiros en el “MTV Unplugged: El libro de las mutaciones”, que en México ya fue certificado con Disco de Platino y en España ya es Disco de Oro.

En unos días, Bunbury lanzará “Dos clavos a mis alas”, el tercer sencillo de este reciente material que grabó a 28 años de trayectoria, tiempo en el que ha logrado prestigio a nivel mundial.

Con este “MTV Unplugged: El Libro de las Mutaciones”, Bunbury demuestra encontrarse en el mejor momento de su carrera, con una obra única en su trayectoria, se informó en un comunicado.