Ensayaban en un local “desastroso”, en el que se filtraba hasta el ruido de la lavadora del vecino de arriba, pero allí se gestaron algunas de las mejores canciones del rock español. Así lo recuerdan Pedro Andreu y Joaquín Cardiel, antiguos batería y bajista de Héroes del Silencio, mientras miran de reojo la portada de Senderos de traición, reeditado por Parlophone con motivo del 25 aniversario del disco. Un trabajo incuestionable, hijo de una férrea disciplina de dos ensayos diarios durante todo el año que dieron sus frutos: "Una tarde llegué al local y estaba Juan tocando, tenía algún aparato nuevo y estaba con el delay de Entre dos tierras. Me gustó y me senté a tocar sobre lo que tocaba. Había mogollón de energía, y cuando apareció Joaquín con el timbre que faltaba pensé que teníamos un gran temazo”, recuerda Andreu. “A Enrique le costó un poco más entrar al trapo de la canción, ha estado más en otras músicas tirando a Bowie, Van Morrison… le gustaba más esa otra línea, y al principio no estaba muy convencido, pero acabó siendo el hit de la banda”.
Conseguir el inicio definitivo de Entre dos tierras les costó horas de ensayo y error, “la tocamos como setecientas veces”, confiesan ahora, cerveza en mano, dos de los miembros del cuarteto maño que completaban Enrique Bunbury y Juan Valdivia. Se tomaban el trabajo “muy en serio, con un punto más de profesionalidad, con aires de creérnoslo mucho, y eso nos diferenciaba, la confianza”. Para no romper la concentración, durante los ensayos “no podía entrar nadie en el local, y nadie tocaba cuando no tenía que hacerlo”. La grabación del álbum, en los estudios Kirios de Madrid en el año 90, corrió a cargo de Phil Manzanera: “Entendía al grupo, tenía prestigio internacional y por fin pudimos ver nuestras canciones plasmadas como Dios manda”, recuerda Cardiel. Sabían que tenían “muy buen repertorio” y grabar “casi en directo” les resultó “muy cómodo”. No atendían a modas: “No hay elementos forzados, no hay una producción buscando algo del momento, sino que suene bien siempre”, aclara Andreu. Remasterizado, se corona imperecedero.
Las letras oscuras y brillantes de Bunbury abordaron temas espinosos, como la droga en Maldito duende y Hechizo y la prostitución en Con nombre de guerra, pero el único problema llegó con el vídeo de Entre dos tierras, ya que “la MTV lo censuró, recortó la pelea de gallos”. En Oración invitaban a la acción, una canción que ilustra los tiempos que corren, pero no la cederían para uso político: “Nunca nos la han pedido, saben que les diríamos que ni de coña. No somos muy amigos de ideologías. Aunque las tengamos, el grupo es el grupo”.
Acompañando al disco, el DVD del concierto que ofrecieron en el Hipódromo de Madrid el 22 de junio de 1991 ante 120.000 personas, junto a Gabinete Caligari y El Último de la Fila. “Era una forma de poner una pica en España y de reivindicar al grupo”, y la prensa se posicionó: “Los que nos querían, nos quisieron más y los que nos odiaban nos odiaron más”. Pasiones encontradas, como todo lo que gusta en exceso: “No tuvimos tiempo de autocriticarnos, ya teníamos bastante ración de palo por ahí”.
Este trabajo supuso “un punto de inflexión en cuanto a popularidad”, pero también un extra de confianza interna: “Nos hizo más seguros. Nos dio la razón para seguir siendo lo que éramos”. Y su intensa historia acabó en 1996, tras doce años, cuatro discos y cientos de conciertos. El grupo “se auto-consumió. Era una democracia tiránica, si alguien decía que no a algo, no se hacía. No parábamos, no había un año de descanso, y al final nos extinguimos”, mantiene Cardiel. Andreu declara que “la banda murió de cansancio. No acertamos en el momento, porque hacía horas que nos habían ofrecido hacer una gira en Japón, me moriré con las ganas de haber ido allí a tocar”. En su historia también reconocen problemas de ego: “Existen en cualquier pareja y éramos una pareja de cuatro. En Enrique y Juan, muy potentes”, expresa el bajista, a lo que el batería matiza que “potentes éramos todos, pero quizá a ellos les resulta más fácil tener ese ego a flor de piel”. Aún así, Cardiel cree que “si nos juntáramos los cuatro a tomar cañas olvidando todo lo que ha pasado seguramente sería otra cosa. A veces nos quedamos con lo peor del pasado y no vemos lo positivo”.
En 2007 resucitaron para una gira apoteósica de diez conciertos, pero desde entonces niegan haber recibido tentativas económicas: “La gente sabe que si hacemos algo será porque queremos nosotros. Por el momento están las cosas detenidas, pero si me necesitan estoy listo para salir a tocar”, sentencia el batería. “Yo mañana mismo, si hace falta”, se suma su compañero.
ARRIBA DE IZQUIERDA A DERECHA: 1. RICARDO ALVARADO “EL FLACO”- JEFE RIGGER 2. MARCOS RAMÍREZ “LA PRIETA” – JEFE ELÉCTRICO 3. MARIO BARRERA “EL RÁBANO” – ASISTENTE DE PROD. CAMERINOS 4. MIGUEL GONZÁLEZ “MIKE” – INGENIERO DE ILUMINACIÓN 5. ALFONSO JIMÉNEZ “POTXIN” – TÉCNICO DE ILUMINACIÓN 6. CYRIL DEVAUX – JEFE DE PRODUCCIÓN 7. FABIO AMANATTI –INGENIERO DE MONITORES 8. ROMÁN YAGO – JEFE TÉCNICO DE BACKLINE 9. DAVID GARCÍA “LIBI” – TÉCNICO DE BACKLINE 10. ALBERTO TELLECHEA “ALBERT” – TÉCNICO DE BACKLINE 11. JORGE BAUTISTA – TÉCNICO DE AUDIO
EN MEDIO DE IZQUIERDA A DERECHA: 12. MARTÍN AVILA AKERBERG “MARTANG” – JEFE DE PRODUCCIÓN OCESA 13. JAVIER ESTRADA “CHINAS” – INGENIERO DE AUDIO FOH 14. MARISA CORRAL “MARI” – TOUR MANAGER 15. ROBERT CASTELLANOS “BOB” – BAJO 16. JORGE REBENAQUE “EL REVERENDO” – TECLADOS Y ACORDEÓN 17. ROSALBA CALIXTO “ROSS” – COORDINADORA DE LOGÍSTICA 18. JORDI MENA – GUITARRA 19. NACHO ROYO – MÁNAGER 20. ANDRÉS SÁNCHEZ – PROMOTOR OCESA 21. ALEJANDRO GARCÍA “ALEX” – TÉCNICO DE AUDIO 22. RUBÉN MARTÍN “RUBY” – ROAD MANAGER BANDA 23. SANDRO CUEVAS “EL GRANDE” – CREW CHIEF 24. LUIS ENRIQUE MARTÍNEZ – COORDINADOR DE PERSONAL OCESA
ABAJO DE IZQUIERDA A DERECHA: 25. ÁLVARO SUITE – GUITARRA 26. ANTONIO CASTAÑEDA “TOÑO” – ROAD MANAGER EB 27. ENRIQUE BUNBURY – EB 28. JOSE GIRL – FOTÓGRAFA 29. RAMÓN GACÍAS – BATERÍA 30. IGNACIO MÉNDEZ – SEGURIDAD PERSONAL EB 31. QUINO BÉJAR - PERCUSIÓN 32. CARLOS GARCÍA “CHARLIE” – ASISTENTE DE PRODUCCIÓN OCESA
El pasado 22 de octubre de 2016 fue la fecha escogida este año para celebrar la novena edición del día dedicado a Héroes del Silencio: El día H. Así es como los seguidores de la banda han denominado a este homenaje internacional que se celebra anualmente, y de forma simultánea, en diferentes localizaciones. En 2016 se bate récords de países participantes, sumando 11.
Los propios Héroes del Silencio han querido estar presentes de algún modo en la mayoría de ediciones. Juan Valdivia ha grabado un vídeo de apoyo al evento donde muestra su agradecimiento a todos los que alguna manera participan en él.
Dentro de los eventos de El día H, se ha celebrado el Cover de Oro 2016 donde el Jurado compuesto por Juan Valdivia (Guitarrista de Héroes del Silencio), Gonzalo Valdivia (Guitarrista de Héroes del Silencio en la gira 2007), José Luis López (Presidente de “Las líneas del kaos”), Maika Barbero (cantante) e Ignacio García en representación de El día H, han otorgado el galardón a Estirga que presentó su candidatura con el tema “Oración”. Reconocimiento que fue entregado el mismo Día H, 22 de octubre, en el evento de Aspe.
Como novedad también se ha desarrollado el Premio Web Héroes del Silencio y la web ganadora ha sido la francesa heroesdelsilencio-france reconociendo así su labor en otros países europeos siendo indispensable para mantener viva la llama de Héroes en ellos. El premio fue entregado en mano por Pedro Andreu y Juan Valdivia el pasado 8 de octubre en Zaragoza.
La organización de este evento anual agradece la inestimable colaboración de los clubs de fans “Las líneas del Kaos” y “Bunbury España”, que con la difusión entre los fans contribuyen cada año a que llegue a más público.
Pero, ¿dónde surgió inicialmente esta propuesta?
En octubre de 2008 como consecuencia del primer aniversario del fin del World Tour 2007 que realizó Héroes del Silencio (1984-1996), nace El día H en Aspe (Alicante). Un grupo de amigos se reunió en el Pub Chamán aportando fotografías, grabaciones y material obtenido durante los 10 únicos conciertos de la gira de reencuentro. En la siguiente edición comenzaron a sumarse otras ciudades españolas y es en la tercera cuando se traspasan las fronteras hasta llegar a donde llegan hoy.
Muchas veces, idolatramos al artista, mas no siempre nos preguntamos quién está detrás de él, por lo que aquí mostramos a la banda que acompañó a Enrique Bunbury en su última gira "Mutaciones Tour", uno por uno responden, seguramente, algunas preguntas que te haz hecho. Cabe resaltar que este reportaje se hizo antes de iniciar la gira “Palosanto”.
¿Son santos o inocentes? Ellos mismos responden.
ÁLVARO SUITE (guitarras):
Lugar y fecha de nacimiento.
Huelva, 17 de agosto de 1975. Aunque soy sevillano desde el día que salí del hospital.
Antes de recalar en Los Santos Inocentes, ¿con quién estuviste tocando?
Siempre he estado tocando en bandas con mi propio repertorio: Lovely Lord (91-95), Pinball (95-01), Solo (01-04), y Suite (05-09). Y entre medio he colaborado con Steve Wynn & The Miracles, El Hombre Burbuja, The Brahmas, Paco Loco.
¿Desde cuándo estás en la banda de Bunbury, cómo llegaste al grupo?
Yo entré para los ensayos de la gira de “El tiempo de las cerezas”, en otoño de 2006. No puedo asegurar que fuese este el motivo pero supongo que fue a raíz de un concierto de Suite en El Puerto de Santa María, en el que él, Jose, Paco Loco, Muni, y tres o cuatro amigos más eran el único público. Meses después recibí una llamada de Enrique.
¿Tu tema favorito de la presente gira, por qué?
‘Salvavidas': me saca del lugar y me lleva a bucear bajo aguas templadas.
¿Que canción de Bunbury no estáis tocando y te gustaría mantener en el repertorio?
“El porqué de tus silencios”.
¿De los conciertos que llevas con Bunbury de cuál guardas mejor recuerdo?
Vivo cada concierto con la misma intensidad, y a la vez, cada uno me llega de una manera diferente. No puedo decir uno en concreto. Sí te puedo decir que el primero, el de El Liceu de Barcelona que se editó en deuvedé, sigue grabado a fuego en mí por ser piedra angular en mi carrera.
¿Tienes algún ritual o manía antes de subir a escena? ¿Alguna superstición relacionada con el directo?
A parte del que te habrá respondido el resto de la banda respecto al chupito y abrazo, yo me aseguro de que el maquillaje esté en su sitio y mi nariz limpia. A lo de las supersticiones te diré que subo al escenario en éxtasis, solo, seguro y sin noción del tiempo, clima o dolor. No creo que me sirviera ningún ritual, manía o superstición.
¿Qué disco viaja siempre contigo?
Bueno, viajo con mi Ipod, con lo que llevo tela de discos. Y dependiendo del día, lugar, recomendación o estado anímico, pongo uno u otro. Pero siempre suena algo. Te puedo decir que “High voltage”, de AC/DC, suena como mínimo dos veces por semana.
¿Santo o inocente?
Siempre inocente…
¿Si no estuvieras en la banda de Bunbury, con quién te gustaría estar girando?
Con Nick Cave, Jack White, The Black Crowes, Pájaro o Quique González.
–
JORDI MENA (guitarras):
Lugar y fecha de nacimiento.
Barcelona, 1 de octubre de 1962.
Antes de recalar en Los Santos Inocentes, ¿con quién estuviste tocando?
Como bandas “grandes” con Sau y Jarabe de Palo. También en muchos otros proyectos anteriores o coetáneos a esas bandas, como Ia & Batiste, Daniel Higiénico, Big Mama, Nel.lo y la Banda del Zoco, Rod Reay & the Holeyfuckers, Escalones, Sifonk o Flamingo Tours (en la actualidad), por citar algunas.
¿Desde cuándo estás en la banda de Bunbury, cómo llegaste al grupo?
Desde el año 2008. Por grabaciones, desde “Hellville de luxe”. En enero de ese año, poco tiempo después de marchar de Jarabe de Palo, recibí una llamada de Enrique, que buscaba una pieza más para su nueva banda, interesándose por mi trabajo. No nos conocíamos personalmente. Nos encontramos en una jugosa comida en Zaragoza y conversamos largamente sobre nuestros gustos musicales. Al salir del restaurante ya formaba parte de la nueva banda. Creo que los años pasados tocando con Jorge Rebenaque en diversas formaciones y que varias personas del staff de Enrique conocieran de cerca mis aptitudes tuvieron bastante que ver con esa llamada.
¿Tu tema favorito de la presente gira?
Me gusta mucho tocar “Los inmortales”, creo que los arreglos son simples y efectivos y hay un gran estribillo que disfruto cantándolo. En este disco hemos buscado dar mucho aire a las canciones y creo que esta canción es un buen reflejo de ello. Demoledora.
¿Que canción de Bunbury no estáis tocando y te gustaría mantener en el repertorio?
Quizá “Ven y camina conmigo” sería una de ellas, o “Es hora de hablar”.
¿De los conciertos que llevas con Bunbury de cuál guardas mejor recuerdo?
Del último concierto de la gira de “Las consecuencias” en el Liceo de Barcelona, por su emotividad tocando en casa y la sensación de que habíamos dado un paso adelante como banda… Del primer Palacio de Deportes de la comunidad en Madrid en la gira de Hellville, tocando “Canción Cruel” al final… De nuestra incursión en un pequeño local en Varsovia con “Hellville”… De mi primer Fillmore en San Francisco… Aunque tengo muy reciente en la memoria el último que hicimos en Buenos Aires, en el Luna Park, hace unas semanas. Conciertazo de arriba abajo con un público increíble. Todos los músicos deberían tener la oportunidad de sentir el placer que produce tocar para una audiencia tan generosa y entendida como la argentina.
¿Tienes algún ritual o manía antes de subir a escena? ¿Alguna superstición relacionada con el directo?
Creo que suelo ser el último en vestirme para la ocasión. Esa debe ser mi manía/superstición.
¿Qué disco viaja siempre contigo?
“The gilded palace of sin”, de The Flying Burrito Brothers, me acompaña desde los trece años y es uno de mis discos favoritos. Pero los discos van y vienen, puede ser una época el “Civilians” de Joe Henry (“Hellville”), “Field songs” de Mark Lanegan (“Las consecuencias”), “Push the sky away” de Nick Cave (“Palosanto”) o toda la discografía de Wilco, Neil Young o Dylan siempre en el Ipod. Y en esta gira hay un disco con el que me duermo cada noche: “Llull some piano”, de Howe Gelb.
¿Santo o inocente?
Más inocente que santo.
¿Si no estuvieras en la banda de Bunbury, con quién te gustaría estar girando?
Dando por sentado que estoy encantado de estar en esta banda y que ojalá nos queden aún muchas cosas más por decir, no me importaría que Jack White me invitara a tocar en alguna de sus bandas, ¡aunque tal vez nos tendríamos que repartir más el trabajo en las guitarras!
–
JORGE REBENAQUE (teclados):
Lugar y fecha de nacimiento.
[No sabe no contesta]
Antes de recalar en Los Santos Inocentes, ¿con quién estuviste tocando?
Los Rebeldes, Nel.lo y la Banda del Xoco, Jarabe de Palo, etc.
¿Desde cuándo estás en la banda de Bunbury, cómo llegaste al grupo?
Fui a grabar unos temas en el disco “Azul”, de Elefantes, Enrique era el productor, y me dijo: “dame tu teléfono, ya te llamaré”; y cierto, así fue. Antes de girar en directo ya había grabado un par de discos con él.
¿Tu tema favorito de la presente gira?
‘Mar de dudas’, es obvio.
¿Qué canción de Bunbury no estáis tocando y te gustaría mantener en el repertorio?
‘San Cosme y San Damián’.
¿De los conciertos que llevas con Bunbury de cuál guardas mejor recuerdo?
De esta gira, Buenos Aires, fue brutal por las colaboraciones y, sobre todo, por el público. Emocionante.
¿Tienes algún ritual o manía antes de subir a escena? ¿Alguna superstición relacionada con el directo?
Chupito de tequila, abrazos.
¿Qué disco viaja siempre contigo?
¡Uf! Cualquiera de doo-wop de los años cincuenta, me relaja. También Dr. John, Jimmy Smith…
¿Santo o inocente?
Ni santo ni inocente.
¿Si no estuvieras en la banda de Bunbury, con quién te gustaría estar girando?
Los Rolling Stones.
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QUINO BÉJAR (percusión):
Lugar y fecha de nacimiento.
3 de junio de 1957.
Antes de recalar en Los Santos Inocentes, ¿con quién estuviste tocando?
Estaba en bandas de españa como Sabor de Gracia, Jarabe de Palo, y haciendo colaboraciones diferentes.
¿Desde cuándo estás en la banda de Bunbury, cómo llegaste al grupo?
Llegué directamente en avión de Barcelona a Tornillo (Texas) para la grabación de “Licenciado cantinas”… Conocía a tres miembros de la banda, y en Tornillo me “atornillaron”.
¿Tu tema favorito de la presente gira?
La verdad es que no tengo tema favorito, cada concierto es diferente y la sensacionnes me pueden cambiar y siempre el comienzo del show es como un subidón de adrenalina, y por supuesto cuanta más percusión tengan…
¿Que canción de Bunbury no estáis tocando y te gustaría mantener en el repertorio?
Hay que disfrutar con lo que se toca cada gira, y esta es de un repertorio muy equilibrado.
¿De los conciertos que llevas con Bunbury de cuál guardas mejor recuerdo?
Para mí todos los conciertos son diferentes, y más siendo en países diferentes. Pero de este último tramo, me quedó con el de Buenos Aires, por ser el último en Sudamérica, el local del concierto, y la respuesta de la gente de Buenos Aires, además teniendo la colaboración de Andrés Calamaro.
¿Tienes algún ritual o manía antes de subir a escena? ¿Alguna superstición relacionada con el directo?
Según cómo haya ido el concierto anterior, cambio o no de camisa, ahora hace shows que no cambio.
¿Qué disco viaja siempre contigo?
Viajo por las “redes”, escuchando músicas de muchos estilos y artistas.
¿Santo o inocente?
Cada día está más parejo.
¿Si no estuvieras en la banda de Bunbury, con quién te gustaría estar girando?
No me imagino ahora mismo estar en otro lugar, es como una familia y las vivencias tanto musicales como humanas son cojonudas, ¡y que dure!
–
RAMÓN GACÍAS (batería):
Lugar y fecha de nacimiento.
Zaragoza, 6 de junio de 1972.
Antes de recalar en Los Santos Inocentes, ¿con quién estuviste tocando?
Niños del Brasil, Días de Vino y Rosas, Amaral, Bogusflow, Bunbury & Huracán Ambulante… alguna colaboración con Distrito 14…
¿Desde cuándo estás en la banda de Bunbury, cómo llegaste al grupo?
Enrique vino al estudio de grabación que tenía junto a mis hermanos en Zaragoza para producir una maqueta. Debía ser por 1996. Yo estaba detrás de la mesa y en la batería. Fue la primera vez que trabajamos juntos en un estudio. La siguiente vez que lo vi, me propuso ser el batería de su nuevo proyecto en solitario. Creo que el primer show que hice con él fue “Una cita con Elvis” en diciembre, antes de entrar a estudio para hacer “Radical sonora”. Si te digo la verdad, no recuerdo muy bien el orden de los hechos y las fechas, pero debió ser algo así.
¿Tu tema favorito de la presente gira?
La sensación de cada concierto te hace favorita una canción diferente. En general estoy contento con las nuevas canciones y los nuevos arreglos de temas anteriores.
¿Que canción de Bunbury no estáis tocando y te gustaría mantener en el repertorio?
Este concierto es como un disco conceptual, con una dinámica musical y una temática concreta. El setlist de este show está muy bien pensado, ¡y funciona! ¿Estropearlo?
¿De los conciertos que llevas con Bunbury de cuál guardas mejor recuerdo?
Buenos Aires. porque es el último que hemos hecho. Se nota que los bonaerenses saben de rock, sienten la música de una manera cercana a la mía, ves en sus caras el reflejo de lo que intentas transmitir, y cantan los riffs de guitarra, ¡cosa que me encanta! Nos hacen pasar grandes momentos.
¿Tienes algún ritual o manía antes de subir a escena?
El típico ritual de hacer pequeños ejercicios con las baquetas para calentar, chupito y abrazo con la banda.
¿Alguna superstición relacionada con el directo?
No conscientemente.
¿Qué disco viaja siempre contigo?
Últimamente no estoy por escuchar canciones del pasado, estoy en época de abrir las orejas y empaparme de novedades. Aprovecho los viajes para descubrir y la música forma parte de ese descubrimiento. El hecho de tener una herramienta como el streaming –los reproductores de mp3 para mí ya son cosa del pasado– te permite poner cualquier cosa que te venga a la cabeza, leas, escuches por casualidad o te recomienden. Se acaba el día y no has terminado de escuchar todo lo recopilado. Con esto te quiero decir que no hay un disco que siempre viaje conmigo. Sí te puedo decir el disco que más he escuchado en esta gira: “AM”, de Artic Monkeys, posiblemente el que más me ha sorprendido.
¿Santo o inocente?
¿A estas alturas? Ni uno ni otro. Bueno, intento acercarme a santo… a mi manera y sin implicaciones religiosas.
¿Si no estuvieras en la banda de Bunbury, con quién te gustaría estar girando?
Ahora mismo el que más me pone es Bowie, pero tendrá que esperar, estoy bien donde estoy. Porque… ¿Elvis sigue vivo?
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ROBERT CASTELLANOS (bajo):
Lugar y fecha de nacimiento.
Barcelona, 29 de septiembre de 1975.
Antes de recalar en Los Santos Inocentes, ¿con quién estuviste tocando?
Estuve desde 1997 a 2005 en Carrots, haciendo pop rock, psicodelia, Beatles, editamos tres discos e hicimos más de doscientos conciertos por toda España. Después, en 2006, Álvaro, Luis y yo formamos Suite, editamos un disco en 2007, hicimos algunos conciertos, y la verdad es que no pudimos pasarlo mejor, queremos retomar todo aquello cuando tengamos un poco de tiempo.
¿Desde cuándo estás en la banda de Bunbury, cómo llegaste al grupo?
Estoy en la banda desde la grabación de “Hellville de luxe” en 2008. Conocí a Enrique en un concierto de Suite en el Puerto de Santa María, nos presentó un amigo común, Paco Loco. Unos meses después recibí una llamada de Enrique, estaba formando una nueva banda, me dio la bienvenida y aquí sigo.
¿Tu tema favorito de la presente gira?
Mi tema favorito es ‘El rescate’, es posiblemente mi canción favorita de Enrique, cuando la tocamos me siento como el bajista de David Bowie o Paul McCartney cuando tocan ‘Space oddity’ o ‘Hey Jude’,
¿Que canción de Bunbury no estáis tocando y te gustaría mantener en el repertorio?
Me encantaría tocar ‘La chica triste’ y ‘El rumbo de tus sueños’, y puestos a pedir, ‘La herida secreta’ es otra que me encanta.
¿De los conciertos que llevas con Bunbury de cuál guardas mejor recuerdo?
Pues no es porque sea el último, pero el concierto que hicimos en el Luna Park de Buenos Aires hace unas semanas fue algo muy hermoso, lo que pasó ahí esa noche entre el público y nosotros no lo voy a olvidar nunca, da sentido a un montón de decepciones, salas vacías y conciertos deficitarios que vas acumulando a lo largo de tu vida.
Si me pongo a pensar también me vienen a la cabeza la primera vez que toqué en México, Palacio de los Deportes, otoño de 2008, o el Palacio de los Deportes de Madrid de esa misma gira de “Hellville de tour”. Hubo también algunos shows en clubs en la gira por USA de “Las consecuencias” brutales, me estoy acordando de dos seguidos en el Irving Plaza de Nueva York, y uno en el Fillmore de San Francisco.
¿Tienes algún ritual o manía antes de subir a escena? ¿Alguna superstición relacionada con el directo?
Ceno siempre una hora exacta antes del inicio del concierto y luego es imprescindible brindar con todos cinco minutos antes de empezar y abrazarnos uno por uno.
¿Qué disco viaja siempre contigo?
Llevo cientos de discos conmigo en cada gira, aunque en momentos de máxima adrenalina, como antes de empezar un concierto o justo al acabarlo, siempre recurro a mis clásicos de siempre: Beatles, Stones, Elvis, Chuck Berry, Little Richard, Bowie, Aretha, Black Crowes… De gira lo que hacemos mucho también es escuchar discos que nos vamos recomendando entre nosotros, así luego los comentamos. Suelen entrarme también muy bien los discos de amigos, he disfrutado mucho este año en aviones y hoteles de los últimos discos de Sidonie, Quique González, Leiva, Carla Morrison, Zoé y León Larregui.
¿Santo o inocente?
Eso digo yo…
¿Si no estuvieras en la banda de Bunbury, con quién te gustaría estar girando?
Me hubiera gustado ser un afamado guitarrista de blues y liderar a mi banda por todo el planeta tocando en clubs para mil personas, aunque si John Stirratt o Nick O’Malley, bajistas de Wilco y Arctic Monkeys, necesitaran un descanso temporal estaría encantado de hacer unos shows con cualquiera de sus bandas.
Un extenso repaso por los registros del cantautor español Enrique Bunbury, que incluye tributos, bandas sonoras, duetos y varias canciones inéditas, quedaron plasmados en “Archivos” un recopilatorio registrado en dos volúmenes, Tributos y BSOs” y “Duetos”, que estarán disponibles a partir del 11 de noviembre.
“Tributos y BSOs” está dividido en dos partes, el primero se dedica a canciones destinadas al cine, entre ellas “Hada chalada”, “Vámonos”, “Vete de mí”; al teatro con temas como “Ni quiero, ni sé olvidarte”; a la televisión (“Tabú”) y a proyectos musicales.
Además, deja espacio a su faceta versionadora de nombres tan dispares como Miguel Ríos (“El blues del autobús”), El Niño Gusano “Papel de regalo”, o Bob Dylan, con la hasta ahora inédita “Como una mujer”.
De acuerdo con un comunicado, este primer volumen se editó en un doble CD digipack, y en una caja de cuatro vinilos que también incluye CDs.
En tanto, “Duetos” contiene encuentros con figuras legendarias como María Dolores Pradera, Jaime Urrutia, con sus amigos Andrés Calamaro, Mikel Erentxun, Draco, y bandas jóvenes que le fascinan como León Benavente, Zoé, Estelares, rastreando también el underground del rock cantado en español con Le Punk y Chus Rebel.
El segundo volumen se edita en un triple CD en formato digipack, y en otra caja de cuatro vinilos, con el añadido de los tres CD's.
“Archivos” es un trabajo formado por canciones no contenidas en los álbumes de Bunbury, pero fundamentales para entender su trayectoria e idiosincrasia, siendo un camino de recorrido obligatorio para comprender sus gustos, influencias y querencia por el desafío.
Es un compendio de años de trabajo y libertad creativa, de canciones que sólo ahora son recogidas para su disfrute completo con la mejor de las presentaciones, se indicó en el documento.
Todas las canciones de “Archivos” han sido remasterizadas para dar forma definitiva a una obra necesaria, completada por un libreto con comentarios personales del mismo Bunbury sobre cada una de las canciones y fotografías de su memorabilia personal.
El pasado 9 de octubre de 1991, hace ahora un cuarto de siglo, se unieron en el césped de La Romareda tres grupos aragoneses que llevaron 20.000 espectadores al campo de fútbol. Héroes del Silencio vivía ya su momento de mayor impacto en España, aunque sería a partir del año siguiente cuando su fama se extendería a Alemania y América Latina; Niños del Brasil también tenían una audiencia relevante en el panorama nacional, y Las Novias comenzaban a asomarse a la primera división del rock en español, con el apoyo directo de Bunbury en la producción.
La noche funcionó a la perfección en este macroconcierto que era el plato fuerte de las fiestas del Pilar de este año. Muchos aragoneses seguidores de las tres bandas, y que ahora ya superan los 40 años de edad, recuerdan aquella noche como una de las más emocionantes de sus vidas. Curiosamente, Bunbury acaba de tocar en Zaragoza con varias canciones de Héroes en su repertorio, con más temas que nunca, y Niños del Brasil dijeron adiós a los escenarios hace ahora un año, en la plaza del Pilar; preparan un documental sobre su carrera que incluye una filmación de ese concierto de despedida. ¿Y Las Novias? Pues tocan en estos Pilares, concretamente el día 14, en la sala López.
Rubén tiene ocho años y ayer estuvo en La Romareda de la mano de su hermano José Antonio y su amigo Luis, ambos de catorce. Dice que le gustan Los Héroes y los Niños también, tengo una cinta. Elisa tiene cuatro, y estuvo acompañada de su padre. A pesar de su corta edad, bailaba con curioso estilo al ritmo de Las Novias y Los Niños del Brasil, los grupos que abrieron la más grande noche del rock aragonés de los últimos años en la Romareda.
Había jóvenes venidos incluso desde Madrid, Logroño o Guadalajara, que llevaban desde las doce de la mañana esperando en la puerta del campo para conseguir el mejor sitio. El agotamiento y la presión del resto de jóvenes -la edad media ayer era realmente baja- provocaron algunos desmayos y mareos que se resolvieron rápidamente: lo único que necesitaban era respirar un poco. Los servicios de seguridad realizaron varias intervenciones, aunque a la hora de cerrar esta edición no se había producido ningún problema digno de mención.
La actuación de Las Novias, que duró media hora, dio paso a otros treinta minutos de espera, que permitieron a los muchos quinceañeros corretear por el fondo del campo. Había alegría entre los seguidores de Héroes del Silencio, de eso no cabe duda. En determinados momentos, La Romareda se convirtió en un gigantesco patio de instituto por el que desfilaban melenas, cintas en el pelo y ropa oscura. En más de una ocasión el parecido cercano al mimetismo con Quique -el cantante de Héroes- era tan enorme que era como si el líder del grupo estuviera sobre el césped -cubierto con una lona- para observar a sus fans incondicionales.
Allí mismo podían comprarse pañuelos, camisetas, broches y todo tipo de adminículos que servían para parecerse un poco más a los ídolos.
Carmina Burana, de Carl Orff, sirvió de obertura para los Niños del Brasil.
Si el compositor hubiera oído las palmas con que marcaron su ‘Fortuna Imperata Mundix’, su concepto de la humanidad hubiera dado un vuelco impredecible. Los de Brasil - «Somos de aquí, los ídolos del viento», dijo su líder- gustaron con su directo potente, aunque estaba claro que a quienes los veinte mil jóvenes allí reunidos habían ido a ver era a Los Héroes.
Al filo de las once y veinte llegó el delirio, más desmayos e incluso la lluvia. Los Héroes del Silencio hacían su aparición sobre el escenario, y la noche del rock aragonés entraba definitivamente en su momento cumbre.
Cinco CD y ocho vinilos conforman el nuevo trabajo de Enrique Bunbury, los "Archivos volumen 1" y "Archivos volumen 2", que lanzará Warner Music el próximo 11 de noviembre con las grabaciones especiales con otros artistas para bandas sonoras de películas y teatro y versiones de otros músicos.
Se trata, informa hoy la discográfica en una nota, de "canciones no contenidas en los álbumes de Bunbury pero fundamentales para entender su trayectoria e idiosincrasia, siendo un camino de recorrido obligatorio para comprender sus gustos, influencias y querencia por el desafío".
El 11 de noviembre, Warner pondrá a la venta “Archivos”, dos volúmenes en los que Bunbury agrupa grabaciones especiales: colaboraciones con otros artistas, música para cine y teatro, proyectos especiales y versiones de otros músicos. Todo ello sumará cinco CDs y ocho vinilos. Se trata de canciones no contenidas en los álbumes oficiales de Bunbury y todas han sido remasterizadas para esta edición. Además, los libretos de los discos incluyen comentarios personales del mismo Bunbury sobre cada una de las canciones y fotografías de su memorabilia personal.
El primer volumen de “Archivos” se editará en un doble CD en digipack, y en una caja de 4 vinilos (que también incluye ambos CDs). Es el dedicado a canciones destinadas al cine (“Hada chalada”, “Vámonos”, “Vete de mí”), al teatro (“Ni quiero, ni sé olvidarte”), la televisión (“Tabú”) o proyectos musicales (“El botón del pánico”, “Dies Irae”), dejando espacio también para su faceta versionadora, homenajeando a Miguel Ríos (“El blues del autobús”), El Niño Gusano (“Papel de regalo”) o Bob Dylan (con la hasta ahora inédita “Como una mujer”).
El segundo volumen se edita en un triple CD en digipack, y en otra caja de 4 vinilos (con el añadido de los tres CDs) y contiene duetos con figuras legendarias (María Dolores Pradera, Jaime Urrutia), amigos (Andrés Calamaro, Mikel Erentxun, Draco) y bandas jóvenes que le fascinan (León Benavente, Zoé, Estelares), rastreando también el underground del rock cantado en español (Le Punk, Chus Rebel).
—Contenido de “Archivos Vol. 1. Tributos y bandas sonoras”:
CD 1:
Hada chalada (versión bossa)
Vete de mí
Voy a perder la cabeza por tu amor
Con el alma en los labios
Frío
Afuera
Corre por la jungla
Candela
Sí
Dies Irae
Tú eres mi destino
Ni quiero ni sé olvidarte
El hijo del pueblo
Es sólo un día más
Vida
Que el amor no admite cuerdas reflexiones (a la manera de Santa Fé)
Fregonas
Who by fire
Nana de los peces muertos
CD 2:
Hada chalada
Papel de regalo
Eres bellísima
Vámonos
Annabel Lee
Una décima de segundo
Como una mujer
El botón del pánico
Come Together
Nada (Shacky Carmine)
Necesito
Requiem por un cabrón
Tabú
El tiempo se va
Un caballo llamado muerte
El jinete
–
—Contenido de “Archivos Vol. 2. Duetos”:
CD 1:
Nada (con Zoé)
Aleluya (con Estelares)
Faro de Lisboa (con Revolver)
Justicia (con Lila Downs)
Obra de arte (con Draco Rosa)
Caperucita roja (con Pedro Guerra)
Nada por aquí (con Jaime Urrutia)
Adiós, carnaval (con Ariel Rot)
Tragos de amargo licor (con La Santa Cecilia)
Se me olvidó otra vez (con María Dolores Pradera)
Chiquilla (con Seguridad Social)
Guitarra dímelo tú (con El Twanguero)
Apuesta por el Rock´n´Roll (con Gabriel Sopeña)
Silencio (con Aurora Beltrán)
El vals del adiós (con Rulo y la Contrabanda)
CD 2:
Dónde estás (con Jaime Urrutia, Andrés Calamaro y Loquillo)
Dinero (con Marlango)
Duele (con Elefantes)
He pecado (con Cabas & Orishas)
Te solté la rienda (con Andrés Calamaro)
D.F. (con Depedro)
Pequeño Rock and Roll (con Quique González)
Al calor del amor en un bar (con Jaime Urrutia)
Teching (con Piratas)
Cartas de amor (con Mikel Erentxun)
Bestia azul (con Burning)
El blues del autobús (con Miguel Ríos)
Inmerso en el recorrido (con Chus Rebel)
Clases de baile (con Aurora Beltrán)
CD 3:
El hombre de negro (con Loquillo, Jaime Urrutia y Andrés Calamaro)
Miedo (con M Clan)
Te llevo en el corazón (con Le Punk)
Bolita de trapo (con Cabas)
No todo está perdido (con Skizoo)
El tiempo se puede parar (con Shuarma)
Como lo tienes tú (con Pereza)
Malditos benditos, benditos malditos (con Estrella y Soleá Morente)
Televisión (con León Benavente)
Maldita dulzura (con Disco Pantera & Muni Camon)
Es de hiedra (con Morti)
Hada (con Carlos Ann)
La vida moderna (con Phil Manzanera & Robert Wyatt)
Apenas eran las 8 de la noche y aunque faltaban dos horas para el gran concierto del cantante español Enrique Bunbury, cientos de personas ya hacían una larga fila para poder entrar en la Plaza Monumental y tomar el mejor asiento para disfrutar del espectáculo.
Tras el paso de las horas, Los Santos Inocentes, músicos que han acompañado a Bunbury en sus últimos discos y conciertos subieron al escenario causando la inquietud aún más en el público.
En punto de las 10 de la noche, el ambiente se tornó oscuro para dar paso a una iluminación roja en el escenario acompañado de cientos de luces que provenían de los celulares de los asistentes que cantaban al unísono "Iberia Sumergida".
Durante las primeras canciones realizó una pausa donde señaló que esa noche se celebraba 30 años de Mutaciones, nombre de su último disco, esperando que fuera del agrado de los tijuanenses la selección de canciones que hizo para este concierto, donde se remota a los primeros trabajos que hizo, incluyendo algunas de los tiempos de "Héroes del Silencio".
Bunbury se vio acompañado del público en cada una de las 22 canciones que interpretó, entre las cuales están "Que tengas suertecita", "Lady Blue", "El Club de los Imposibles", "Infinito", "Maldito Duende", "Sí", "Avalancha" así como la que no puede faltar "La chispa adecuada", entre otras.
A lo largo de la noche los asistentes gritaban una y otra vez "Enrique", sin embargo, no fue hasta cuando se "despidió" por primera vez cuando la Plaza Monumental comenzó a vibrar tras los fuertes golpes para que el español regresara al escenario.
Luego de despedirse de Tijuana en dos ocasiones, la tercera fue la definitiva donde nos cautivó y dio fin a una noche de dos horas de Bunbury con el tema "Al final", presentando a los músicos que lo acompañan y diciendo a Tiuana "Hasta siempre".
Enrique Bunbury regresó a Tijuana ante una Plaza Monumental llena, que de principio a fin coreaba los mayores éxitos de tres décadas de carrera del cantante español.
En punto de las 10:00 de la noche los músicos empezaron a salir, se apagaron las luces y entre los gritos de "¡Enrique, Enrique!", Bunbury salió a un escenario, que se cubrió de luces de tono rojo, provocando un estallido de ovaciones.
La velada inició con el tema "Iberia sumergida", para proseguir con "El Club de los imposibles", y por cerca de dos horas Bunbury hizo recordar al público tijuanense 30 años de carrera, donde algunas de las canciones que más prendieron al público fueron las de Héroes del Silencio, como "Mar adentro".
Durante la canción "Maldito duende", Bunbury descendió del escenario para acercarse a los fanáticos, momento que miles aprovecharon para tomar fotos y videos con sus celulares.
Al llegar el tema "Lady blue", Enrique Bunbury se despidió de su público, sin embargo, ninguno de los presentes se movió de sus lugares mientras gritaban "¡otra, otra, otra!", después de unos minutos Bunbury regresó al escenario para continuar la noche memorable con uno de sus éxitos más movidos, "Sí", luego "Más alto que nosotros solo el cielo" y concluyó con la melodía más emblemática de Héroes del Silencio, "La chispa adecuada"; "gracias Tijuana", comentó Bunbury.
Mientras algunos se retiraban del recinto, otros seguían con la esperanza de que el vocalista español volviera, deseo que se cumplió para los miles de presentes. Bunbury cantó otros tres de sus temas para esta vez sí despedirse con "...Y al final".
Con un poderío escénico inigualable, el hombre de las mil poses, Enrique Bunbury, el que despierta esas pasiones cual culto, ese mismo que estimuló la euforia de más de 10 mil almas en la Plaza Monumental, compartió 30 años de historia el pasado viernes.
Como parte de su gira “Mutaciones Tour 2016”, el zaragoz ano llegó al recinto taurino para recibir ovación tras ovación de los fanáticos, un índice de la complicidad que viene arrastrando tres décadas atrás.
Y es que a veces las palabras no alcanzan, para transmitir esa sensación de fervor que sus fieles seguidores le regalaron, como si fuera una transfusión de sangre, donde cada gota marcaba la posibilidad de una nueva mutación para alargar la vida del roquero.
Tras un breve intro muy al estilo oeste, la figura lánguida de Bunbury apareció sobre el escenario, enfundado en un traje negro, lentes oscuros y su melena risada.
Con la puntualidad española que lo caracteriza, el intérprete salió a las 22:00 horas acompañado de Los Santos Inocentes y una escenografía muy a su estilo ecléctico, para pasar al primer tema “Iberia sumergida”.
“El club de los imposibles” fue la segunda rola antes de dar la bienvenida a su rebelión que se desvivía ante la presencia del español.