Conversación con el cantautor zaragozano sobre su ‘MTV Unplugged’, sus tres décadas de carrera y su ‘Mutaciones Tour.
Cuando a Enrique Bunbury le propusieron realizar un MTV Unplugged, se sintió halagado, pero dudaba qué tanta libertad creativa tendría. Al final, la tuvo toda.
Así lo expresa en un artículo -que bien se podría titular su “manifiesto mutante”- que se publicó en su sitio web oficial y que se compartió en las redes sociales, previo al estreno y lanzamiento del que es su decimosexto álbum, que tituló “MTV Unplugged: El libro de las mutaciones”.
El material fue grabado el 1 de septiembre del año pasado en los Estudios Churubusco de la Ciudad de México, y que se presentó en un especial de la cadena MTV Latinoamérica el 26 de noviembre del mismo año.
Un día después el material fue publicado en formato CD/DVD, que le permite al público apreciar los 15 temas y las participaciones de sus invitados especiales: el puertorriqueño Draco Rosa en el tema “El boxeador”; la banda madrileña Vetusta Morla en “Planeta Sur”, y los mexicanos Carla Morrison en “Porque las cosas cambian”, Pepe Aguilar en “Camina conmigo” y León Larregui en “La chispa adecuada”.
Fue en febrero de este año que Bunbury realizó sesión de entrevistas con varios medios nacionales. ¿El motivo? Hablar del disco, de la gira “Mutaciones Tour 2016”, de sus treinta años de carrera y del documental “El camino más largo” del director Alexis Morante, que documenta su gira de “Las consecuencias” que ocurrió en 2010.
Esta conversación telefónica tuvo lugar el pasado 23 de febrero. Para estas fechas, Bunbury acompañado de su banda Los Santos Inocentes, ya comenzó la parte latinoamericana de su “Mutaciones Tour” en Argentina. De ahí se presentará posteriormente en Colombia, Ecuador, Guatemala y México.
En EEUU la gira arrancará el 19 de mayo en Los Ángeles, California; a Chicago llegará el 3 y 4 de junio, concluyendo el 7 de junio en Nueva York y de ahí, al día siguiente, partirá a España para continuar con la gira.
La conversación gira en torno a “El libro de las mutaciones” – nombre que parece derivarse o inspirarse en el I-Ching, el libro oracular chino que se basa en el principio del cambio y la relación entre los opuestos-. Y claro, en su carrera.
Entremos en ‘materia mutante’. Qué bueno que ‘la policía de lo correcto’ se quedó en casa en esta ocasión, porque cualquiera que siga tu carrera, sabe que si hay una constante, ha sido el cambio. ¿Qué fue lo que te propusiste al hacer tu ‘desenchufado’?
La verdad es que cuando la gente de MTV me propuso el “Unplugged”, -que ya habían habido varias ocasiones anteriormente- esta fue la que estábamos tomando en serio. A mí lo que me preocupaba era hasta qué punto tenía que ajustarme a unos parámetros, a un corsé, y tenía que realizar un “Unplugged” tal y como se espera, vamos, desenchufado, con una serie de instrumentos concretos, sentados en sillas, hacer una traducción literal del rock a un formato desenchufado y hasta qué punto me podía tomar determinadas licencias. La verdad, la respuesta de MTV fue muy positiva. Me dijeron que podía hacer lo que quisiera, y eso es lo que me hizo echarme para adelante y hacer el “Unplugged”. Si realmente hubiese tenido que hacer un desenchufado como la mayoría de los acústicos de los 90, seguramente habría dicho que no.
Otros de los puntos que mencionas en la descripción de lo que es el proyecto, es que pensaste en cada invitado, la canción que le quedaría perfecta.
Partí de las canciones que yo estaba preparando, quién podía funcionar en algunas de esas canciones. Lo que no quería era escuchar los rumores de los despachos, ¿no?, porque obviamente cuando te metes en un proyecto como éste desde diferentes áreas, desde diferentes despachos, hay voces de “¿Y por qué no pruebas (a éste o aquél) para hacer una colaboración?”, y te sueltan un nombre que a ellos les parece fantástico, les parece muy interesante, porque la otra persona vende muchas copias o es muy famoso, pero no han pensado hasta qué punto esa persona tiene una voz que funcione con la mía, o (se tiene) una canción en la que esa persona puede funcionar. Entonces, yo partí de no escuchar los despachos y de concretarme en las canciones y ver quién podía funcionar en cada canción. Por ejemplo, en “La chispa adecuada”, tenía muy claro que quería a León Larregui; en “Ven y camina conmigo” tenía muy claro que quería a Pepe Aguilar. Si yo no hubiera cantado “Ven y camina conmigo”, Pepe Aguilar no hubiera estado en el “Unplugged”. Era la canción que creía que le funcionaba. Y así con cada uno de los invitados.
El disco resulta hecho a medida. Con una conexión y relación con tu carrera donde la apuesta por lo original, por lo propio, es lo que impera. Y de ahí, surge la respuesta con el público.
En realidad a mí me gustaría complacer a la gente, me gustaría que les gustara lo que he hecho. Pero no quiero claudicar ante lo que ellos esperan, (ya sea) mi público o cualquier otra persona que no necesariamente se acerque a lo que es mi música.
Para mí, pensar en lo que el público como un ente uniforme desea, es imposible. Creo que es dificilísimo complacer a todo el mundo. Me parece que lo más importante es seguir tus propios instintos y ojalá haya alguien ahí, haya un público que sintonice con lo que has hecho. Pero no creo que tengas que anteponer la complacencia hacia el público a tus deseos.
Si así fuera, te volverías esclavo. Y no estaríamos en este momento hablando de este proyecto.
Exacto, eso que estás diciendo es muy importante. Volverte esclavo de tu propio público. Ten en cuenta que hoy en día, los músicos tenemos un problema muy serio con las redes sociales, en las que estamos escuchando a tiempo real, y constantemente, lo que nuestra audiencia piensa de cada uno de nuestros movimientos. Y eso tiene un precio muy serio, porque realmente podemos volvernos esclavos de nuestro público. Y complaciéndolo, podemos traicionarnos a nosotros, a nuestros instintos musicales y artísticos.
Ahora más que nunca, cada disco le debe dar la oportunidad tanto al artista como al público de descubrirse e ir en caminos inesperados. Si no fuera así, estaríamos hablando de un compendio de ‘éxitos’.
Exactamente. Cuando escribí lo que has llamado el “manifiesto”, este texto dirigido al público para que entendieran un poco cuáles habían sido mis intereses a la hora de realizar el “Unplugged” yo hacía la matización de la frase de “la policía de lo correcto”, que en realidad (al decirla) no me refiero a mi propio público en general. Creo que todos sabemos ahora que en el internet nos encontramos con estos “trolls”, que en realidad solamente se dedican a mal meter, e intentar crear discordia entre los seguidores de un artista. Hay gente que con muy buena voluntad, que dice “me encantaría escuchar ‘El jinete’’. Bueno sí, la verdad es una pena (porque) “El Jinete” es una canción fantástica, podía haber sido una de las canciones (y yo) te doy mil razones por las que no (está en el disco). Pero hay gente que con muy mala voluntad intenta buscarle las cosquillas a los artistas, pensando que están al otro lado del teléfono todo el rato atendiendo a estas plegarias. En mi caso no es así. Intento mantener cierta distancia con las redes sociales, precisamente porque creo que hay que tener mucho cuidado de atender a estos individuos.
Sería una locura. Ahí se cae en el juego de que cada persona aplica, de que su red social es su propio escenario. Y eso puede ser algo complicado para ustedes como artistas.
Pero también en mi caso, yo venía de hacer varios discos en directo, que habían salido publicados por unas razones o por otras. Estaba el disco que había hecho con (Andrés) Calamaro que era una cosa muy concreta, de una gira puntual que habíamos realizado y había una serie de canciones, por ejemplo, “Infinito”, “Lady Blue”, “El extranjero”, que ya estaban suficientemente documentadas. Entiendo que haya gente que quiera tener una versión unplugged de “Lady Blue” pero creo que teníamos que dejar cabida y darle oportunidad a otras canciones que no llegaron a ser hits, y que creía que se merecían un lugar importante.
Citando una de tus canciones, lo que está sucediendo es ‘el cambio y la celebración’.
Ahora está coincidiendo la gira con los 30 años de cuando firmé mi primer contrato que fue en el año ‘86 con Héroes del Silencio; el primer álbum salió en el ‘87, el mini elepé, pero digamos que cuando empecé a dedicarme profesionalmente a la música fue a raíz de ese contrato. Hace 30 años que me dedico profesionalmente a esto, y creo que en esta gira juntar el lanzamiento del “Unplugged” viene con la celebración de los 30 años, promete que vamos a soplar muchas velas.
La celebración en EEUU será con 10 fechas. Aquí en Chicago, tendrás dos fechas -3 y 4 de junio-. ¿Serán conciertos distintos?
Cuando tocamos en una ciudad dos días seguidos siempre intentamos añadir o cambiar los set list para que, alguien que va a los dos conciertos, se encuentre con algunas sorpresas inesperadas, pero obviamente, las giras están basadas en un set list básico. Digamos que es un 70 por ciento base (de canciones) y un 30 por ciento variable.
Hablemos del documental ‘El camino más largo’, que estrenó en el Festival de Cine de Guadalajara.
Está basado en la gira del año 2010, con el disco de “Las consecuencias”. Fue una gira muy intensa, (de presentarnos) en ciudades que habitualmente no hacíamos y que no son habituales en los artistas latinos, como Charlotte, Detroit, Denver, Salt Lake City. Esta gira nos deparó muchas sorpresas. Algunas agradables, como cuando nos encontrábamos con un grupo grande e inesperado de asistentes, y sorpresas no tan agradables, cuando nos encontrábamos tocando en salas medio vacías. Todo esto se muestra en la película, que es la vida en la carretera, narrada por un director de cine que nos acompañó y nosotros somos los sufridores que salimos en pantalla.
¿Cómo has percibido este camino musical, a estos 30 años y cómo ha sido poder desprenderte del Enrique de Héroes al artista en solitario?
Es una evolución que se ha guiado siempre por la intuición. Es un camino basado sin una dirección clara, en el que me he ido encontrando con diferentes intereses en cada momento por las circunstancias que me rodeaban. He intentado hacer en cada momento lo que más me ha motivado, dependiendo, la mayor parte de las veces, por aprendizajes que estaba realizando en ese momento.
La mayoría de los artistas, lo que muestran en los discos es lo que conocen, lo que saben. Yo muestro en los discos lo que estoy aprendiendo. Entonces, realmente eso me lleva a mucha insatisfacción. Siempre me gustaría poder volver con el tiempo, a regrabar los discos cuando ya sé mucho más, y hacerlos mejor. Pero claro, nunca miro hacia atrás, nunca vuelvo a repetir los pasos. Intento hacer otro disco, proponer otras canciones. La verdad es que son treinta años en los que la balanza entre la satisfacción y la insatisfacción se queda bastante nivelada.