sábado, 2 de septiembre de 2017

Enrique Bunbury anunció fecha de publicación de "Expectativas".


El músico español Enrique Bunbury publicará el 20 de octubre su nuevo disco, que llevará por título "Expectativas", anunció el artista en su página web.

Este nuevo álbum del ex cantante de Héroes del Silencio, que reside en Los Angeles (EE.UU.), estará acompañado por una gira en España en diciembre que pasará por Santander, Barcelona, Madrid, Sevilla, Valencia y Zaragoza.

Asimismo, Bunbury informó que el próximo 8 de septiembre dará a conocer dos nuevos temas: "La actitud correcta" y "Parecemos tontos".



El anuncio de su nuevo trabajo discográfico contó también con un corto documental de 12 minutos, dirigido por su esposa José Girl y en el que se ve a Bunbury en pleno proceso de grabación de "Expectativas".

Para Bunbury será su primer disco de estudio tras "Palosanto" (2013), aunque en los últimos años editó trabajos en directo como "Hijos del pueblo" (2015), junto al argentino Andrés Calamaro, o un concierto acústico para MTV titulado "El libro de las mutaciones" (2015).

Bunbury, que alcanzó fama internacional en los años 80 y 90 con el grupo español de rock Héroes del Silencio, ha desarrollado una carrera en solitario muy fecunda y basada en la fusión de melodías pop y rock con la tradición y los ritmos de la música latinoamericana.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Bunbury anuncia nuevo disco, ‘Expectativas’, con un cortometraje.


Enrique Bunbury ha anunciado la próxima publicación de su primer disco en solitario con temas inéditos desde que en el año 2013 publicara ‘Palosanto’. Desde entonces, el ex-Héroes del Silencio, además de no dejar de actuar en festivales y salas de literalmente todo el mundo (en América es una estrella, igual que aquí), había lanzado el directo ‘Madrid, área 51’, un disco a medias con Andrés Calamaro regrabando juntos canciones de ambos, un MTV Unplugged y dos discos que, bajo la etiqueta ‘Archivos’, recopilaban temas inéditos y rarezas de la carrera del artista zaragozano.



Hoy sus numerosos fans reciben la feliz noticia de que el próximo 20 de octubre llegará ‘Expectativas’, un nuevo álbum de estudio del que aún no podremos escuchar sus primeros adelantos hasta el próximo viernes, 8 de septiembre, cuando lanzará ‘La actitud correcta’ y ‘Parecemos tontos’ como singles. Sin embargo, sí podemos escuchar algunos fragmentos de varias de estas nuevas canciones en un cortometraje dirigido por José Girl que retrata el proceso de grabación de ‘Expectativas’ –especialmente llamativo es su abandono del estudio por encontrarse “un poco nervioso”, hacia el minutos 7:20. El vídeo, de más de 12 minutos de duración, acumula más de 65.000 visitas en pocas horas y está ascendiendo en Youtube como uno de los más vistos del país. El público tiene ganas de Bunbury, evidentemente.

Además, con este lanzamiento se anuncia ya una gira de presentación por nuestro país, que alternará recintos de gran tamaño, como el WiZink Center de Madrid o el Palacio de los Deportes de Santander, con salas de tamaño medio-grande, como la sala Razzmatazz de Barcelona. Podéis encontrar todas las fechas y recintos en su web, aunque las entradas no se ponen a la venta hasta el días 8, de nuevo.

Enrique Bunbury anuncia nuevo disco y conciertos de presentación en España.

El cantante aragonés durante un concierto. JOSÉ GIRL
Cuatro años después de Palosanto, Enrique Bunbury anuncia formalmente su regreso con nuevo disco, Expactativas, que se pondrá a la venta el próximo 20 de octubre. Antes, el 8 de septiembre, adelantará dos canciones tituladas La actitud correcta y Parecemos tontos.

Durante estos cuatro años, el músico aragonés ha editado los directos Área 51 y MTV Unplugged - El libro de las mutaciones, además de repasar su trayectoria también con una antología de colaboraciones y rarezas. Todo ello sin dejar de actuar por América y España.

Coincidiendo con el anuncio, Bunbury ha compartido un cortometraje de 12 minutos en el que relata cómo ha sido el proceso de grabación de Expactativas y, además, deja escuchar fragmentos de diferentes nuevas composiciones.

Aparte de anunciar nuevas canciones, también confirma las primeras fechas de la correspondiente gira de presentación, durante el mes de diciembre en seis ciudades españolas.

Concretamente, las citas serán en Santander (2 de diciembre, Palacio de Deportes), Barcelona (6 de diciembre, Razzmatazz), Madrid (8 de diciembre, WiZink Center), Sevilla (10 de diciembre, Fibes), Valencia (14 de diciembre, Palacio de Congresos) y Zaragoza (16 de diciembre, Pabellón Príncipe Felipe).

Las entradas para estos seis primeros conciertos del Ex-Tour se podrán comprar a partir del 8 de septiembre en la web del artista, www.enriquebunbury.com, donde también está toda la información sobre su regreso discográfico.

jueves, 31 de agosto de 2017

Bunbury: 50 años, un país y canciones


El pasado 11 de agosto,Enrique Bunbury cumplió medio siglo de vida, 50 años. Efeméride de las redondas que servirá para que unos se alegren y otros se caguen en todo lo suyo. Porque pocos músicos despiertan tanta pasión y odio como Enrique Bunbury. Síntoma de que no deja indiferente, lo que parece bastante positivo si te dedicas al arte.

El enconado odio y la entregada pasión surgieron allá por la recta final de los años ochenta, cuando el jovenzuelo Bunbury lideraba a los tan criticados como exitosos Héroes del Silencio y, arrogante, ofrecía una imagen desatada, la del que estaba dispuesto a pegarle unos cuantos mordiscos al mundo hasta zampárselo él solo. Entonces cada cual tomó posición, unos a un lado y otro al otro. Ahí el amor, allá el odio. Igual de profundos ambos.

Tres décadas después —y que conste que analizo únicamente lo sucedido en España; en América todo ha distinto— nada ha cambiado demasiado, las posiciones quedaron fijadas hasta hoy, con la única diferencia de que hubo amantes que no entendieron su camino solista y abrieron un nuevo bando, el tercero: el del rencor. Ahí se refugian los que no le perdonan que abandonara al grupo de su juventud (la de él y la de ellos) para volar libre y constantemente insisten en “el regreso”, parece que asumiendo con entusiasmo lo falso que tal cosa resultaría.

Más allá de las ideas preconcebidas sedimentadas a lo largo de los años, uno cree que no se ha hecho el ejercicio de escuchar con detenimiento la obra solista de Bunbury. Cierto que no es fácil oír música española de calidad en la radio comercial, única manera de sintonizar casualmente con canciones que no seleccionemos nosotros por medio de un clic. De haber sucedido así, quizá algunos habrían descubierto el enorme cancionero que atesora desde “Radical sonora” (1997) hacia aquí, el que lo sitúa como uno de los más formidables compositores de nuestro tiempo: entregado y formado (es un melómano quizá hasta excesivo), elude las etiquetas y las fronteras del rock hace tiempo le quedaron estrechas. De hecho, él mismo suele hablar de “canción popular electrificada” para fijar el territorio en el que se mueve, término bien bonito que, sin embargo, no ha calado.

Además, con Bunbury ha prevalecido aquel estereotipo de arrogancia sumado a su manera de entender el directo y ese jugar con la imagen de cada lanzamiento de sus discos y vídeos, rozando el “friquismo” en ocasiones. Y eso probablemente es demasiado para nuestro conservador modo de acercarnos a la música (continúo hablando de España). Respecto a la arrogancia, pues qué quieren que les diga, el tiempo ha desteñido el cliché y Enrique en las distancias cortas es persona atenta y educada en extremo, cuidadoso en el trato, en las declaraciones periodísticas siempre muestra respeto por sus mayores y nunca tiene una mala palabra hacia ningún compañero de oficio (y quizá podría). Es más, el reciente volumen dos de “Archivos”, el de duetos, fijaba su predisposición a colaborar con músicos de lo más diverso. Aunque Bunbury es estrella internacional, y cuida ese perfil como parte del personaje público que encarna, en realidad ejerce bastante de antiestrella cuando baja del escenario. Y eso, para alguien en su posición (puede girar por América cuando le apetece), dedicándose a lo que se dedica y echándose 50 añazos encima, parece bastante saludable. En cuanto a su concepción del directo, solo cabe decir que él es así, y que entiende los directos como un espectáculo, como entiende que la imagen que rodea a sus lanzamientos debe obedecer también a ese mismo sentido del espectáculo.

Lo singular, y no sé bien si él mismo es consciente de ello, es que hay una distancia enorme entre los sonidos que brotan de sus discos y la “puesta en escena”: casi como si correspondieran a dos artistas distintos. Tanto es así que hasta parece razonable que haya a quienes les apasione el Bunbury músico (en disco) y bastante menos (o nada) el “showman” (en directo, foto o vídeo). Pero eso también podía suceder, pongamos por caso, con Bowie. Porque a la hora de entender el espectáculo Bunbury siempre ha preferido ser más más Bowie que McCartney, más Elvis que Johnny Cash, más Bono que Costello, más Raphael que Sabina. Aunque tal decisión haya podido opacar la música, levantando, probablemente, una barrera infranqueable para muchos.

Esa dicotomía (sumada a la imposibilidad generalizada para sonar en radio y televisión con normalidad) explica que Bunbury no haya logrado ser en nuestro país el artista transversal que por canciones —en un arco amplísimo del rock al folk— podría haber sido a lo largo de estos años solistas, los que van del rotundamente imprescindible “Pequeño” (1999) al no menos trascendente “Palosanto” (2013), que no haya sido recambio generacional de las vacas sagradas (en realidad no lo ha habido), saltando del (amplio) nicho de los convencidos a audiencias interclasistas, masivas y ajenas a las etiquetas. Porque pocos peros se le pueden poner a su obra en estudio. En ella hay composiciones de altísimo nivel, aptas para todos los públicos, abiertas, derrochando buen gusto, escritas con sentido, con extrema sensibilidad en muchas ocasiones, cuidando siempre palabra y música, melódicamente ricas e imaginativas, saltando géneros con conocimiento y sin complejos. Incluso no elude el riesgo sonoro o reflejar el tiempo social que vive, siendo consciente de que con ello habrá temas que, temporales, podrán perder su sentido en el futuro (o que no agradarán a parte de los más fieles).

No, a Bunbury no le faltan las canciones, pero hablamos poco de ellas, de “Alicia”, “Infinito”, “El extranjero”, “El viento a favor”, “¿Dudar?, quizás”, “Sácame de aquí”, “Lady Blue”, “San Cosme y San Damián”, “Los restos del naufragio”, “El rescate”, “Canto (el mismo dolor)”, “Hay muy poca gente”, “Irremediablemente cotidiano”, “Las consecuencias”, “De todo el mundo”, “Despierta”, “Más alto que nosotros solo el cielo”, “Mar de dudas” o “Todo”, por citar únicamente unas pocas. Ineludibles para algunos de nosotros, clásicos personales.

Buen momento este cincuenta aniversario para, sin prejuicios, aproximarse a ellas, a las canciones, por vez primera o para disfrutarlas de nuevo. Quizá se descubran detalles no solo de composición, sino del formidable trabajo que él mismo desarrolla como artesano de los arreglos y la producción —otras labores que se le reconocen poco (o nada), siempre en segundo o tercer plano ante la puesta en escena—, incluso se apreciaría que es un vocalista pleno de recursos y totalmente alejado de las pirotecnias juveniles. Ese podría ser el mejor homenaje a un creador que ha sabido mantener el rumbo con solidez y cintura —con los patinazos inevitables en una carrera que cubre tres décadas, por supuesto—, que lucha contra la sombra de su propia mítica apostándolo todo por la canción. Porque se trata de eso, de canciones. Algo que Bunbury, para fortuna de algunos, comprendió hace mucho.

Enrique, que vengan más años y más canciones, ¡y que “tengas suertecita”!

Texto de: Juan Puchades.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Bunbury experimental: un libro que recorre lo más singular de su obra.



De Radical sonora a MTV unplugged: el libro de las mutaciones. Veinte años en los que Bunbury ha trazado una sinuosa y rotunda carrera solista marcada por la inquietud artística, por alejarse de la norma y de lo que se espera del rockero de manual, buscando crecer y madurar como artista.

Una búsqueda que no ha eludido la experimentación, bien al contrario: el mismo disco con el que inició su andadura personal, Radical sonora, fue una apuesta valiente por la ruptura, por la contemporaneidad y por el mirar hacia el futuro.

"Pero esa obra no quedó aislada en su discografía: experiencias como Bushido o Palosanto han servido para que, cada tanto, Bunbury indagara en el laboratorio de lo experimental", explica el comunicado remitido por la editorial Efe Eme a Europa Press.

A esos episodios, y a los momentos más sorprendentes que han ido deparando sus discos, dedica Juanjo Ordás Bunbury experimental. Ensayo en el que ha contado con la complicidad del propio Bunbury y de sus principales colaboradores en tales episodios.

Así las cosas, cuenta con aportaciones de colaboradores y amigos como Phil Manzanera, Ramón Gacías, Copi Corellano, Alan Boguslavsky, Álvaro Suite, Rafa Domínguez, Robert Castellanos, Jordi Mena, Shuarma, Carlos Ann y Morti.

"Entre todos arman un relato que nos sirve para desentrañar las claves y los detalles de las aventuras más experimentales de uno de los músicos más incuestionables y completos de nuestra música: Enrique Bunbury", apunta la editorial.



Juanjo Ordás (Madrid, 1979) es licenciado en Ciencias Políticas y escritor musical. Ha colaborado en medios como Popular 1 y Rolling Stone, pudiéndose ver su firma actualmente en Muzikalia, EfeEme.com y la publicación trimestral Cuadernos Efe Eme.

Especializado en el ensayo, Ordás ha publicado los libros Iron Maiden: Deconstrucción (2015, Milenio Ed.) y Quique González: Una interpretación de los hechos (2016, Efe Eme). Bunbury experimental es su tercera obra.

El libro, de 17 por 24 centímetros y con encuadernación rústica con solapas, puede comprarse ya en librerías y en la web de Efe Eme. Cuenta en total con 160 páginas de texto más 16 de fotografías en color.

martes, 29 de agosto de 2017

Héroes del Silencio, cuando solo eran tres.

https://elgatodelaopera.blog/
El Gato de la Opera.- Héroes del silencio fue otro de los grupos a los que grabé sus primeras maquetas, es inevitable mencionarlos pues de todos es el mas relevante por todo lo que consiguieron. En la primera maqueta eran tan solo tres, Juan Valdivia guitarra, su hermano Pedro Valdivia batería y Quique Ortiz (Bunbury) bajo y voz, eran un grupo más de jóvenes con sus ilusiones y sueños; ya destacaba la voz y guitarra, aunque no para presuponer todo lo que vendría después.



Recuerdo que a Juan le deje una guitarra mía, una Fender Telecaster Americana de las pocas que había en Zaragoza y flipo, ¡ostías una Americana auténtica!. A Quique diciéndole “vamos a repetir que tu voz puede quedar mejor”. Días mas tarde, los estuve sonorizando en un Festival en el colegio Virgen del Pilar (Casablanca) donde tocaban cinco grupos y pude comprobar que tenían mucha aceptación, porque Quíque que de entrada es mas bien tímido, en el escenario se transformaba totalmente. A esta le siguieron otras donde también les sonoricé, como en el Cine Pax las matinales organizadas por mi amigo Antonio Tenas, (que nos dejó hace poco), en el pabellón de San José teloneros de 091…

https://elgatodelaopera.blog/

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Los Héroes del Silencio todavía eran solo tres, pero se les empezaba a escuchar, ya tocaban como teloneros de grupos de cierto nombre, recuerdo que incluso les sonoricé en pueblos como Fuentes de Ebro, donde creo recordar que cobraron 30.000 de las antiguas pesetas, (150.€) ahora puede parecer poco, pero no todos grupos con canciones propias lo conseguían.

En poco más de un año dieron un cambio considerable, no paraban de tocar y ensayar, mejoraron mucho. En este tiempo Quíque colaboraba con otros grupos, uno de ellos “La censura de los cuentos”, grabaron una maqueta de cuatro temas dónde Quíque tocó todos los instrumentos, bajo, guitarras y voz exceptuando la batería. Un poco mas tarde llegarían los cambios en Héroes del Silencio (imagino que por el interés de seguir avanzando), Pedro Valdivia (batería) dejó el grupo y en su lugar entró Pedro Andréu que entonces tocaba con “Modos”, (recuerdo que Pedro tocó con los dos grupos en el desaparecido Rincón de Goya ), también se incorporó Joaquín Cardiel con el bajo y Quíque paso a dedicarse solo a cantar, muchos ensayos, y llegó su segunda maqueta, la definitiva ya con los cuatro. La compañía EMI les pidió una maqueta para preparar la grabación de lo que sería su primer disco, recuerdo que cuando la acabamos, les deseé suerte y les comente, “a ver si os hacéis famosos y sale un grupo de Zaragoza a nivel nacional” y Quíque me respondió, muy seguro, ¡eso está hecho ya!, como si la historia se hubiera empezado a escribir y ellos lo sabían.

Texto extraído y transcrito del blog: http://elgatodelaopera.blog/

lunes, 28 de agosto de 2017

Frases de Enrique Bunbury para toda ocasión.


El 11 de agosto de 1967 llegó al mundo Enrique Ortiz de Landázuri Izardui, mejor conocido como Enrique Bunbury. Al igual que Gustavo Cerati, es considerado como uno de los titanes del rock y en diferentes ocasiones ha sido enfrentado a quien fuese el líder de Soda Stereo, aunque cada uno con su propio estilo.

Después de la separación de Héroes del Silencio en 1996, Bunbury comenzó su carrera como solita y con ello una batalla contra su público. A veces los cambios son difíciles de aceptar y eso ocurrió cuando el español quiso encontrar una esencia alejada de lo que había hecho en su carrera con Héroes.



Hoy en día las frases de Enrique Bunbury son famosas y dignas de llevar en el bolsillo, para toda ocasión. Desde expresar un amor infinito, hasta dejarlo y ser capaz de poner límites.

10 frases de Enrique Bunbury para llevar en el bolsillo.

“Quiero que seas feliz, aunque no sea conmigo”

“Las mentiras, siempre dicen la verdad. Supongo, que, la idea es volver a vernos pronto ya. Tal día, a tal hora, en cualquier lugar”

“Si no estás dispuesto a todo, no te acerques demasiado a mí”

“Ningún mar en calma hizo experto a un marinero”

“Ahora puedo decirlo más alto pero no puedo más claro; todo lo que en el mundo he amado es una canción, un teatro y a ti”

“Solo me tengo que reconciliar con los errores que volveré a cometer”

“Y ahora estás en mi lista de promesas a olvidar”

“Jamás te recuerdo porque nunca te olvido”

“Tú serás mi amor inolvidable, entre los dos jamás vendrá el olvido. Y aunque existan abismos insalvables; tú serás mi sueño prohibido”

“No soy mala hierba, solo soy hierba en mal lugar”